
La reforma mantiene las compensaciones por retrasos superiores a tres horas, facilita las reclamaciones y obliga a informar con claridad sobre el precio del billete y el equipaje de mano
El eurodiputado canario Gabriel Mato ha destacado la importancia para Canarias del acuerdo alcanzado en el Parlamento Europeo para actualizar y reforzar los derechos de los pasajeros aéreos en la Unión Europea.
Mato señaló que la reforma tiene una especial relevancia para el Archipiélago debido a su dependencia del transporte aéreo para los desplazamientos entre islas y las conexiones con el resto de España y Europa.
«Para Canarias, donde el avión no es una opción sino una necesidad, cualquier avance en la protección de los pasajeros tiene una repercusión directa sobre la calidad de vida de nuestros ciudadanos», afirmó.
El acuerdo mantiene el derecho de los viajeros a recibir una compensación económica cuando sufran retrasos superiores a tres horas. También agiliza los procedimientos de reclamación y reembolso, mejora la transparencia de las tarifas y amplía la protección de las familias con menores y de las personas con movilidad reducida.
Según explicó el eurodiputado, miles de canarios utilizan diariamente el transporte aéreo para trabajar, estudiar, recibir atención sanitaria, desarrollar actividades económicas o mantener sus relaciones familiares.
«Proteger a los pasajeros es también proteger la conectividad de Canarias», sostuvo Mato, quien defendió la necesidad de disponer de normas claras y mecanismos eficaces de reclamación en territorios alejados del continente.
Compensaciones de hasta 600 euros
El texto acordado contempla que los pasajeros puedan recibir el reembolso del billete o una alternativa de viaje y, cuando corresponda, una compensación económica de 250, 400 o 600 euros, dependiendo de la distancia del vuelo.
Estas compensaciones se aplicarían ante retrasos superiores a tres horas, cancelaciones comunicadas con menos de 14 días de antelación o denegaciones de embarque.
El procedimiento de reclamación también se simplifica. Las compañías aéreas deberán facilitar instrucciones electrónicas claras durante los cuatro días posteriores al viaje. Los usuarios dispondrán de nueve meses para presentar su solicitud, mientras que las aerolíneas tendrán un plazo de 30 días para responder o realizar el pago.
Más protección para las familias
La reforma garantiza que los menores de 14 años puedan sentarse junto a sus acompañantes sin costes adicionales. Esta protección se extiende a las mujeres embarazadas y a las personas con movilidad reducida.
También se refuerzan sus derechos de asistencia y transporte alternativo cuando pierdan un vuelo por no haber recibido a tiempo el apoyo necesario por parte del personal encargado de prestar el servicio.
El acuerdo obliga además a las aerolíneas a informar desde el inicio de la reserva del precio final del billete y de las condiciones aplicables al equipaje de mano.
Los pasajeros tendrán derecho a llevar gratuitamente un artículo personal y las compañías no podrán cobrar por corregir errores ortográficos en el nombre del viajero ni por imprimir la tarjeta de embarque.
Asimismo, deberán garantizar el acceso a las tarjetas de embarque digitales sin barreras técnicas.
Mato consideró que la actualización de una normativa que no había sido revisada durante más de veinte años permitirá adaptar la legislación europea a la realidad actual del transporte aéreo.
El acuerdo todavía deberá ser ratificado formalmente por el Parlamento Europeo y por el Consejo de la Unión Europea antes de entrar en vigor. El Parlamento tiene previsto someter el texto a votación durante su sesión plenaria de julio.