
La asociación plantea al Cabildo flexibilizar la temporalidad de las estancias ante la imposibilidad de muchas mujeres de acceder a una vivienda en Lanzarote
La asociación social y cultural para las mujeres Mararía solicitó al Cabildo de Lanzarote la revisión de los criterios de temporalidad de los pisos tutelados ante la emergencia habitacional que atraviesa la isla y que, según la entidad, dificulta la salida de mujeres y menores de estos recursos de acogida.
La petición fue trasladada durante la trigésimo segunda asamblea anual de la organización, celebrada en la Sociedad Torrelavega de Arrecife, donde la presidenta de Mararía, Nieves Rosa Hernández, alertó de las dificultades que afrontan muchas usuarias para acceder a una vivienda pese a haber logrado estabilidad laboral y personal.
“ Aunque los programas se cumplan, la vida se normalice y las víctimas de violencia o exclusión se integren en el mercado laboral con sueldos dignos, les resulta imposible encontrar vivienda ”, señaló Hernández, quien cuestionó “cómo poner en la calle a estas madres y a sus hijos” ante la falta de alternativas habitacionales.

En respuesta, el consejero de Bienestar Social y Exclusión del Cabildo de Lanzarote, Marci Acuña, mostró su disposición a estudiar fórmulas que permitan garantizar la estabilidad financiera de la entidad y avanzar hacia un concierto social.
Acuña reconoció la importancia de la labor que desarrolla Mararía y aseguró que existe voluntad política para reforzar el apoyo institucional a las entidades del tercer sector que trabajan en el ámbito social. Asimismo, destacó la reciente puesta en marcha del centro de crisis 24 horas para víctimas de violencia sexual, al que definió como “un escudo más” frente a las agresiones machistas.
Durante la asamblea, la entidad feminista aprobó la gestión anual, renovó el respaldo a la dirección y defendió el trabajo colaborativo en red como herramienta para seguir mejorando la atención y el acompañamiento a las mujeres de Lanzarote.
Según los datos expuestos por la asociación, más de 1.300 personas se beneficiaron durante el último año de los distintos proyectos desarrollados en municipios como Tías, San Bartolomé, Arrecife, Haría y Yaiza, a través de iniciativas como bancos de alimentos, reparto de juguetes, puntos violeta y atención en pisos tutelados.
En total, la organización atendió a 25 mujeres y 29 menores en estos recursos residenciales y realizó más de 2.000 intervenciones y asesoramientos durante los últimos doce meses.