
El proyecto piloto de renaturalización urbana propone implantar el modelo de supermanzanas, triplicar la infraestructura verde y crear nuevos espacios de sombra mediante árboles regados con aguas regeneradas
La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Arrecife han presentado el Proyecto Piloto de Renaturalización Urbana de Arrecife, una iniciativa que plantea una transformación progresiva de la capital para mejorar su capacidad de adaptación frente al cambio climático.
El plan propone reorganizar el espacio urbano mediante la implantación del modelo de supermanzanas, con el objetivo de liberar al menos el 60% del espacio viario actualmente destinado a los vehículos y devolverlo a los peatones, la vegetación y la convivencia ciudadana.
La propuesta, dirigida por el ecólogo urbano Salvador Rueda, contempla además triplicar la infraestructura verde existente, plantar miles de árboles y conectar las diferentes zonas vegetales de la ciudad.
El proyecto parte de un análisis de todas las calles del área urbana de Arrecife que pone de manifiesto la vulnerabilidad de la capital ante el aumento de las temperaturas, agravada por su clima subtropical hiperárido y la escasez de precipitaciones.
Según los datos aportados durante la presentación, Arrecife dispone actualmente de una media de 3,4 metros cuadrados de zona verde por habitante y únicamente el 11% de sus calles cuenta con una cobertura de arbolado adecuada para funcionar como refugio climático.
La viceconsejera de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Energía, Julieta Schallenberg, destacó la necesidad de adoptar medidas para hacer frente a los efectos del calentamiento global.
«Nos encontramos en un momento crítico donde la crisis climática ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que afecta a nuestras islas con olas de calor más frecuentes», señaló.
Schallenberg subrayó que Canarias presenta una especial vulnerabilidad ante el cambio climático y explicó que el proyecto busca reducir el efecto de isla de calor que afecta directamente a la salud y al bienestar de la población.
La viceconsejera indicó además que el estudio está alineado con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de Canarias.
Por su parte, el alcalde de Arrecife, Yonathan de León, afirmó que la iniciativa representa una oportunidad para devolver espacio público a los ciudadanos y avanzar hacia un modelo urbano que coloque a las personas en el centro.
El alcalde explicó que el manual de renaturalización servirá como hoja de ruta a largo plazo para orientar futuras decisiones municipales relacionadas con la ordenación del territorio y la planificación estratégica de la ciudad.
El modelo de supermanzanas
El diseño de la intervención ha sido elaborado por Salvador Rueda, director de la Fundación de Ecología Urbana y Territorial, quien destacó que el modelo de supermanzanas constituye uno de los pilares principales de la propuesta.
«Nuestra estrategia busca reorganizar el viario para devolver espacio al ciudadano y a la naturaleza, liberando una gran parte de las calles que en la actualidad están dedicadas exclusivamente al tráfico rodado», explicó.
El objetivo es avanzar hacia la denominada «Calle del Siglo XXI», un modelo que prioriza los desplazamientos peatonales, la convivencia ciudadana y la integración de la infraestructura verde.
Para alcanzar mejores condiciones de habitabilidad, el plan incluye la plantación de miles de nuevos árboles y la selección de especies adaptadas al clima de Lanzarote, con especial atención a su resistencia a la aridez y a las altas temperaturas.
La propuesta contempla también la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza, transformando superficies impermeables en suelos biológicamente activos y creando corredores verdes que conecten las distintas zonas vegetales.
La sostenibilidad hídrica de las nuevas áreas verdes se garantizará mediante una red de riego con aguas regeneradas. Este sistema permitirá mantener los espacios renaturalizados sin comprometer las reservas de agua potable destinadas a la población.
El proyecto plantea así un cambio de modelo urbano que incorpora la ecología como uno de los ejes fundamentales de la planificación y aspira a convertir Arrecife en una ciudad más habitable, verde y resistente frente a los efectos del cambio climático.
La iniciativa también pretende servir como experiencia piloto para desarrollar un modelo que pueda trasladarse posteriormente a otros municipios de Canarias.