El Gobierno de Canarias licitará en las próximas semanas las obras del nuevo tramo marítimo de abastecimiento de agua potable a La Graciosa, con una inversión de 3.880.266,11 euros.
La actuación, promovida por la Dirección General de Aguas, permitirá renovar la conducción que conecta Lanzarote con la octava isla y reforzar la seguridad del suministro para residentes y visitantes.
La infraestructura actual fue instalada entre 1996 y 1997 y presenta limitaciones para atender la demanda durante los periodos de mayor ocupación, además de registrar frecuentes roturas.
El proyecto contempla la instalación de aproximadamente 1.220 metros de conducción submarina entre Lanzarote y La Graciosa, además de cerca de 1.100 metros de tuberías terrestres en las zonas de conexión.
La nueva red se ejecutará íntegramente con tubería de polietileno de alta resistencia, tanto en los tramos terrestres como en el recorrido submarino.
Según el Ejecutivo autonómico, la actuación permitirá disponer de un suministro de agua potable más seguro, eficiente y fiable, incrementar la capacidad de transporte y reducir el riesgo de averías.
Las obras se desarrollarán dentro del ámbito del Archipiélago Chinijo, en un entorno integrado en la Reserva de la Biosfera de Lanzarote y en espacios protegidos de la Red Natura 2000.
La ubicación del proyecto ha requerido más de dos años de tramitación administrativa y ambiental, durante los que se han realizado estudios batimétricos y oceanográficos, inspecciones submarinas y análisis de los hábitats, la flora y la fauna protegida.
Junto a la ejecución de las obras, el Gobierno de Canarias licitará un contrato de asistencia técnica para supervisar el cumplimiento de las medidas preventivas, correctoras y de seguimiento ambiental.
El proyecto se tramitará por la vía de urgencia con el objetivo de realizar los trabajos marítimos durante septiembre y octubre, meses en los que previsiblemente se registran condiciones más favorables del mar.
El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, destacó el carácter estratégico de la obra para garantizar el abastecimiento de La Graciosa y mejorar la fiabilidad de una infraestructura esencial.
Miranda señaló que la nueva conducción permitirá atender con mayores garantías las necesidades de la población, especialmente durante los periodos de mayor presión turística.