
Un macroestudio de STEs-I y el STEC-IC constata la rápida implantación de la Inteligencia Artificial en las aulas y advierte del riesgo de “delegación cognitiva”
El 72,32% del profesorado canario considera que el alumnado ya utiliza herramientas de Inteligencia Artificial en casa para realizar tareas y trabajos escolares, según los datos del macroestudio estatal elaborado por STEs-Intersindical y el STEC-IC sobre la implantación de la IA en el ámbito educativo.
El informe, realizado durante el mes de mayo de 2026, recoge 5.866 encuestas completas al profesorado y 1.054 al alumnado de enseñanzas no universitarias de todo el Estado. En el caso de Canarias, la muestra incluye 932 encuestas a docentes y 62 al alumnado.
El estudio pone de manifiesto la rápida incorporación de la Inteligencia Artificial en el entorno educativo. En Canarias, el 93,55% del alumnado afirma utilizar herramientas de IA en el ámbito escolar, mientras que el 86,27% del profesorado asegura haberlas utilizado alguna vez en su labor educativa o conocer mínimamente sus posibilidades.
No obstante, el informe también refleja una visión crítica por parte del profesorado. El 93,35% de los docentes canarios considera que la IA no es totalmente fiable y asegura que no acepta los resultados generados sin realizar previamente una revisión o análisis crítico.
Pese a la expansión de estas herramientas, solo el 31,21% del profesorado afirma utilizarlas con frecuencia para labores docentes concretas, como la generación de contenidos didácticos, el diseño de actividades, la creación de recursos multimedia, la elaboración de rúbricas, la adaptación de materiales para la inclusión educativa o tareas burocráticas.
Entre los principales obstáculos para introducir la Inteligencia Artificial en la práctica docente, el profesorado señala la falta de tiempo por sobrecarga laboral, la falta de formación y la ausencia de medios técnicos y recursos suficientes.
El alumnado canario dedica, de media, 1 hora y 10 minutos diarios al uso de IA para tareas relacionadas con el aula. Entre los usos más habituales figuran la realización de esquemas y resúmenes, la resolución de dudas mediante explicaciones personalizadas y la generación de trabajos de búsqueda de información.
Además, el 59,53% del alumnado considera que la IA le ayuda realmente a aprender y a mejorar su rendimiento académico. A este uso educativo se suma el empleo de la IA para fines privados, con una media de 56 minutos diarios, además de las 4 horas y 21 minutos que el alumnado dedica diariamente a las redes sociales.
El STEC-IC advierte de que este uso intensivo de las pantallas puede repercutir en el rendimiento académico, afectando en algunos casos a la capacidad de atención, el procesamiento de la información, la memoria de trabajo, el control inhibitorio o la calidad del sueño.
Uno de los aspectos que más preocupa al sindicato es la denominada “delegación cognitiva”, es decir, la sustitución de procesos propios del aprendizaje, como pensar, escribir, recordar o resolver, por respuestas generadas automáticamente por la Inteligencia Artificial.
En este sentido, el alumnado reconoce que en el 37,77% de las ocasiones acepta los resultados generados por la IA sin revisión crítica y los copia directamente en las tareas entregadas.
El estudio también señala que el 61,44% del alumnado afirma que el profesorado prohíbe expresamente el uso de la IA para la realización de tareas, trabajos y producciones académicas.
Desde el STEC-IC advierten de que ya existen evidencias que apuntan a que el uso abusivo de la Inteligencia Artificial puede afectar negativamente al aprendizaje y la memoria, por lo que reclaman prudencia y responsabilidad en su incorporación a las aulas.
El sindicato insiste en que no se trata de demonizar la herramienta, sino de abrir un debate educativo y social sobre sus implicaciones, formando tanto al alumnado como al profesorado sobre el funcionamiento, las limitaciones y los sesgos de estas tecnologías.
El informe también recoge que el 57,30% del profesorado considera que la IA introduce sesgos de género, culturales, lingüísticos o socioeconómicos. Por otra parte, el 51,93% cree que podría contribuir a desburocratizar la labor docente y reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas.
El STEC-IC defiende la necesidad de preservar la relación entre alumnado y profesorado, una relación que considera fundamentalmente emocional y que, según subraya, no puede ser reemplazada por ninguna máquina o sistema.