La Fundación Franz Weber ha presentado este martes la campaña “Canarian Camels”, una iniciativa con la que plantea la reconversión total del sector de los paseos en camello en Canarias, con especial atención a Lanzarote, y su sustitución por propuestas turísticas sostenibles que no impliquen la explotación de animales.
La campaña suma ya más de 33.000 firmas recogidas a través de la plataforma Change.org, donde personas de diferentes países reclaman a las principales empresas tour operadoras que retiren de su oferta este tipo de actividades.
Desde la organización recuerdan que en 2021 documentaron en un informe diferentes deficiencias relacionadas con el bienestar de los animales empleados en estos paseos, alertando de problemas que afectaban a su salud e integridad, entre ellos dolencias músculo-esqueléticas y el uso continuado de bozales que, según indican, limita sus comportamientos naturales.
La fundación sostiene que la imagen de Lanzarote “es mucho más que pasear sobre animales domesticados” y advierte además de que los incidentes registrados en los últimos años están proyectando una imagen negativa de la isla en el exterior.
Entre esos episodios, los naturalistas recuerdan el vídeo difundido en junio de 2023, grabado por una turista, en el que se observaba el maltrato a una cría de camello presuntamente durante un proceso de adiestramiento para transportar visitantes. Las imágenes se viralizaron y alcanzaron una amplia repercusión internacional.
Asimismo, la organización alude a otro vídeo difundido en septiembre de 2024, en el que se apreciaba la caída de un camello adulto durante un paseo turístico, así como la reacción de los visitantes y del trabajador responsable de la actividad.
La Fundación Franz Weber critica que, tras la difusión de estas imágenes, no se hayan adoptado medidas administrativas que frenen estas prácticas, una circunstancia que, a su juicio, refuerza la petición del cese de la actividad y abre el debate sobre la respuesta institucional ante este tipo de situaciones.
Con esta nueva campaña, la ONG insiste en la necesidad de avanzar hacia un modelo turístico más respetuoso con el bienestar animal y desvinculado del uso de dromedarios como reclamo para visitantes.