
El pacto reorganiza el censo de embarcaciones en la Reserva Marina, protege los derechos del sector local y permite por primera vez que los pescadores de Playa Blanca faenen de forma puntual y limitada en este espacio protegido
El sector pesquero artesanal de Lanzarote y La Graciosa ha alcanzado un acuerdo histórico en el marco de la gestión de la Reserva Marina de interés pesquero, un pacto que introduce cambios relevantes en el acceso y organización de la actividad en este espacio protegido.
El acuerdo fue adoptado el pasado 26 de marzo en el Centro Sociocultural de Caleta del Sebo, durante la reunión de la Comisión conjunta de gestión y seguimiento de la reserva marina, en la que participaron representantes del Gobierno de Canarias, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, así como de las cofradías de pescadores y distintas administraciones implicadas.
Entre las principales novedades destaca la reorganización del censo de embarcaciones autorizadas para ejercer la pesca profesional en la zona. Este se dividirá en dos listas: una fija, integrada por embarcaciones habituales con puerto base en Caleta del Sebo y Órzola, junto a las ya autorizadas, y otra complementaria que permitirá la rotación semanal de otros barcos con base en Lanzarote y La Graciosa.
Además, el acuerdo introduce por primera vez la posibilidad de que los profesionales de la Cofradía de Playa Blanca puedan faenar en la reserva marina, aunque de forma puntual, limitada y bajo estrictas condiciones de control y seguimiento, incluyendo sistemas de geolocalización de las embarcaciones.
En el encuentro participaron, entre otros, el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Esteban Reyes, y la subdirectora general de Investigación Pesquera del Ministerio, Elisa Carbajo, junto a representantes de las cofradías de La Graciosa, San Ginés y La Tiñosa, así como responsables institucionales del Cabildo de Lanzarote y del Ayuntamiento de Teguise.
El director general de Pesca destacó que este acuerdo responde a reivindicaciones históricas del sector y permite avanzar hacia una gestión más inclusiva, garantizando los derechos de los profesionales que desarrollan su actividad en la zona sin excluir a ningún puerto de ambas islas.
La propuesta ha sido elaborada por un grupo de trabajo formado por las propias cofradías implicadas, en coordinación con la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias y con el apoyo técnico de la Dirección General de Pesca.
Las reservas marinas de interés pesquero tienen como objetivo proteger y recuperar los recursos marinos, asegurando al mismo tiempo la sostenibilidad del sector artesanal. Para ello, establecen diferentes niveles de protección, desde zonas de máxima restricción hasta áreas donde se permite una pesca selectiva y controlada.
Desde el Ejecutivo autonómico se subraya que este acuerdo contribuye tanto a la conservación del ecosistema marino del archipiélago Chinijo como a la viabilidad económica y social del sector pesquero tradicional, al tiempo que mejora la convivencia entre los distintos actores implicados.
Además, el Gobierno de Canarias trabaja en la creación de nuevas reservas marinas en otras islas, con el objetivo de extender este modelo de gestión sostenible y participativa a todo el archipiélago.