El Cabildo de Lanzarote ha consolidado un modelo de intervención social que integra la donación alimentaria como parte de su estrategia de atención a personas en situación de vulnerabilidad y de prevención del desperdicio alimentario, en colaboración con Mercadona y la asociación Calor y Café.
Según los datos facilitados por la institución insular, durante 2025 se canalizaron un total de 26.000 kilos de alimentos procedentes de establecimientos de Mercadona en Lanzarote. Además, durante los dos primeros meses de 2026 ya se han distribuido más de 8.300 kilos.
Por centros, la tienda de Argana aportó 10.100 kilos de alimentos en 2025 y 4.400 kilos en los primeros meses de este año, mientras que el establecimiento de Puerto del Carmen registró 15.900 kilos en 2025 y otros 3.900 kilos en el inicio de 2026.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, destacó que esta iniciativa permite coordinar la gestión de recursos, la reducción del desperdicio y la atención social “con resultados medibles”, subrayando la importancia de la colaboración entre administraciones, empresas y entidades sociales.
Por su parte, el consejero de Bienestar Social e Inclusión, Marci Acuña, explicó que el proyecto “no se limita a la entrega puntual de alimentos”, sino que forma parte de un sistema organizado de recogida, clasificación y distribución diaria para garantizar que los productos lleguen en condiciones óptimas a las personas que los necesitan.
El programa incorpora además una dimensión de intervención social, ya que personas en procesos de recuperación y reinserción participan en tareas de recogida, organización y apoyo logístico, favoreciendo así procesos de inclusión social y adquisición de hábitos laborales.
Cada día, los productos son retirados de los establecimientos colaboradores y trasladados a las instalaciones de Calor y Café, donde se clasifican para su utilización en el comedor social y para el reparto entre familias en situación de dificultad económica.