
Alfredo Villalba: “El objetivo es disponer de herramientas y criterios objetivos que nos permitan conocer la situación real de cada vivienda y actuar cuando existan incumplimientos”
El Ayuntamiento de Haría ha aprobado el Plan de Comprobación y Control de las Viviendas Vacacionales, un programa que permitirá revisar durante los próximos cuatro años la situación de este tipo de alojamientos en el municipio.
Según los datos facilitados por el Consistorio, Haría cuenta actualmente con 465 viviendas vacacionales y 1.834 plazas, que serán objeto de revisión documental y técnica para comprobar que cumplen con los requisitos establecidos en la normativa vigente.
El alcalde, Alfredo Villalba, explica que el nuevo plan permitirá abordar de forma ordenada la situación de las viviendas vacacionales y establecer criterios de control e inspección.
“El objetivo es disponer de herramientas y criterios objetivos que nos permitan conocer la situación real de cada vivienda y actuar cuando existan incumplimientos o situaciones que requieran la intervención municipal”, señala.
El plan comenzará con la elaboración de un inventario municipal a partir de la relación de viviendas vacacionales facilitada por la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias.
En una primera fase se revisarán las declaraciones responsables, comunicaciones, licencias y demás documentación disponible para comprobar el cumplimiento de los requisitos exigidos.
También se analizarán posibles indicadores de riesgo, irregularidades o denuncias que puedan justificar actuaciones inspectoras específicas. Cuando sea necesario, se realizarán inspecciones presenciales para comprobar las condiciones reales de los alojamientos.
Villalba subraya que una de las prioridades será garantizar que las viviendas que desarrollan esta actividad lo hagan en condiciones que no supongan riesgos para las personas o los bienes.
Comprobaciones técnicas y de seguridad
La segunda fase del plan contempla la comprobación material de las viviendas para verificar el cumplimiento de las condiciones técnicas, funcionales, ambientales, urbanísticas y de seguridad.
El calendario se desarrollará durante los cuatro años de vigencia del programa, tomando como referencia, entre otros criterios, la antigüedad de las inscripciones en el Registro General Turístico.
El Ayuntamiento prestará especial atención a los casos en los que existan indicios de riesgo grave, posibles situaciones de infravivienda o alojamientos que superen la capacidad de ocupación permitida.
Cuando se detecten incumplimientos, el plan prevé actuaciones de requerimiento, subsanación, adecuación o regularización administrativa.
La coordinación general corresponderá a Alcaldía, mientras que la Oficina Técnica Municipal asumirá las funciones relacionadas con actividades, régimen sancionador y asistencia técnica.
Una vez aprobado, el plan será remitido al Cabildo de Lanzarote y La Graciosa y al Gobierno de Canarias. Al finalizar los cuatro años de vigencia, el Ayuntamiento elaborará una memoria con el grado de ejecución y los resultados obtenidos.
La foto que comentas, con playa y viviendas, encaja bien porque sitúa visualmente el contexto turístico y residencial del municipio sin convertir la imagen en algo demasiado administrativo.