Aguas de Lanzarote y La Graciosa ha informado de que la incidencia relacionada con la presencia de cloruro de vinilo detectada en el Consultorio de Mala se localiza en la instalación interior del centro sanitario y no en la red pública de abastecimiento.
Según el servicio gestionado por el Consorcio del Agua de Lanzarote, los controles realizados confirman que el agua suministrada a través de la red pública cumple las condiciones de calidad exigidas.
La incidencia fue detectada durante los controles periódicos de vigilancia de la calidad del agua. El Consultorio de Mala forma parte de los puntos habituales de muestreo en el municipio de Haría.
La muestra se tomó a finales de abril y, tras conocerse los resultados analíticos a principios de mayo, se constató una superación del valor paramétrico establecido para el cloruro de vinilo.
A partir de ese momento, Aguas de Lanzarote y La Graciosa señala que se activó el procedimiento correspondiente y se informó tanto al Consultorio como al Servicio Canario de Salud.
Los controles posteriores permiten determinar, según el servicio, que el agua suministrada por la red pública cumple las condiciones de calidad y que el origen de la incidencia se encuentra en la instalación interior del centro.
Aguas de Lanzarote recuerda que la normativa diferencia entre la red pública de distribución, responsabilidad del operador hasta el punto de entrega, y las instalaciones interiores de los inmuebles, cuya conservación y mantenimiento corresponden a sus titulares.
Según la información facilitada, el Servicio Canario de Salud está realizando actuaciones para sustituir y acondicionar las instalaciones afectadas del consultorio.
El servicio recuerda además la importancia de mantener en buen estado las redes interiores, aljibes y depósitos de viviendas, comunidades y edificios, ya que su conservación y limpieza influyen en la calidad del agua una vez que abandona la red pública.
Aguas de Lanzarote y La Graciosa asegura que continuará realizando controles de vigilancia tanto en la red como en los puntos de consumo para detectar posibles incidencias, determinar su origen y facilitar la adopción de las medidas correctoras necesarias.