El Ayuntamiento de San Bartolomé avanza en el proyecto de fresado y reasfaltado de un tramo de la calle Calderetas, comprendido entre las calles Rubicón y Garduña, con una inversión prevista de 85.990,45 euros.
Antes de ejecutar el asfaltado, el Consistorio ha solicitado al Cabildo de Lanzarote y al Consorcio del Agua la sustitución de la tubería de abastecimiento que discurre por esta vía, debido a las averías y pérdidas de agua que, según el Ayuntamiento, registra de forma recurrente.
El alcalde de San Bartolomé, Isidro Pérez, explica que “no tendría sentido renovar ahora el firme y tener que volver a levantarlo posteriormente para reparar la tubería”.
El Ayuntamiento señala que esta petición ha provocado un retraso en la ejecución del asfaltado, aunque considera prioritario coordinar ambas actuaciones para garantizar una intervención duradera.
El proyecto contempla el fresado de los cinco centímetros superiores del firme y la colocación posterior de una nueva capa de rodadura de aglomerado asfáltico del mismo espesor.
También se incluye el ajuste de tapas y rejillas de registro a la nueva cota de la calzada, además de trabajos de señalización, gestión de residuos y seguridad y salud.
La actuación no afectará a las aceras ni a los pasos de peatones existentes.
La concejala de Urbanismo, Marlene Romero, señala que la intención es mejorar de forma integral las condiciones de la vía y evitar que una intervención posterior sobre la red de abastecimiento obligue a volver a abrir la calzada.
Por su parte, el concejal de Obras Públicas, Raúl de León, insiste en que la calle Calderetas necesita tanto una mejora del firme como una solución a los problemas de la red de agua.
El plazo estimado de ejecución es de tres semanas desde la firma del acta de comprobación de replanteo y se prevé una media de diez personas trabajando durante el desarrollo de las obras.