Las personas trabajadoras del servicio de Recogida Selectiva de Lanzarote, gestionado por Urbaser, han anunciado que irán a la huelga si en los próximos días no se desbloquea la negociación del nuevo convenio colectivo, después de más de 20 meses sin acuerdo.
CCOO denuncia que, en la fase final de la negociación, la empresa pretende introducir cambios en la jornada laboral que supondrían pasar de trabajar de lunes a viernes a prestar servicio de lunes a sábado.
El sindicato sostiene que esta modificación afectaría directamente a la conciliación de la plantilla y critica que se plantee después de un proceso negociador tan prolongado.
Desde la representación de los trabajadores aseguran haber presentado alternativas horarias que permitirían mantener el servicio de lunes a sábado sin modificar la jornada de lunes a viernes de la plantilla, pero afirman que tanto Urbaser como el Cabildo de Lanzarote se niegan a mantener esta condición.
A esta situación se suma la congelación salarial desde 2024. Según los datos aportados por CCOO, un conductor percibe aproximadamente 1.250 euros netos mensuales y un peón alrededor de 1.014 euros.
El sindicato reclama una actualización salarial y sostiene que la combinación entre salarios congelados y la pretensión de ampliar la prestación del servicio a los sábados está generando un fuerte malestar entre los trabajadores.
CCOO cuestiona además la redacción del artículo 9 del convenio, relativo a las condiciones salariales, al considerar que mantiene expresiones ambiguas que podrían dar lugar a interpretaciones perjudiciales para la plantilla.
Según el sindicato, durante una asamblea en la que estuvo presente el Cabildo se trasladó a los trabajadores que esas expresiones serían eliminadas, algo que, afirma, no se ha producido en el texto actual.
Ante esta situación, la asamblea de trabajadores ha acordado por unanimidad hacer público el conflicto e iniciar movilizaciones mediante concentraciones.
La plantilla también anuncia que seguirá informando sobre las deficiencias que, a su juicio, existen en el servicio y sobre posibles incumplimientos por parte de la empresa.
CCOO exige a Urbaser y al Cabildo de Lanzarote que reconduzcan la situación y reclama que el convenio definitivo sea “claro, transparente y garantista”, especialmente en materia salarial y de jornada.
“Después de más de 20 meses de negociación, la plantilla considera que ha llegado el momento de avanzar, no de retroceder”, señala el sindicato, que insiste en que los trabajadores no aceptarán un convenio que suponga pérdida de derechos ya reconocidos.