
Samuel Martín destaca que la licitación permitirá convertir el CBAL en “un espacio de referencia para la investigación, la formación y la conservación de nuestros recursos fitogenéticos”, combinando sostenibilidad, accesibilidad e innovación para responder al sector primario lanzaroteño
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha sacado a licitación la redacción del anteproyecto, proyecto básico y proyecto de ejecución para la futura transformación del Centro de Biodiversidad Agrícola de Lanzarote, CBAL, situado en Maneje, Arrecife.
La actuación, impulsada a través del Área de Paisaje y Soberanía Alimentaria, cuenta con un presupuesto base de licitación de 63.558,45 euros y un plazo de ejecución de seis meses. El objetivo es definir la modernización integral de esta infraestructura, considerada estratégica para la conservación de variedades locales, la formación agraria y la protección del patrimonio agrícola de la isla.
El futuro proyecto abordará una intervención integral sobre las instalaciones del CBAL, donde el Cabildo dispone de una finca piloto de agricultura ecológica de más de tres hectáreas. En este espacio se desarrollan labores de conservación de variedades agrícolas locales, como legumbres, papas, tomates o sandías, además de trabajos vinculados a la recuperación de cultivos tradicionales y la transferencia de conocimiento al sector primario.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, destacó que esta iniciativa supone “una apuesta decidida por proteger y fortalecer uno de los espacios más importantes para la conservación de nuestro patrimonio agrícola”.
“Lanzarote ha logrado situar su modelo agrario tradicional en el mapa internacional con el reconocimiento SIPAM de la FAO. Ahora tenemos la responsabilidad de seguir dotándonos de herramientas e infraestructuras capaces de preservar ese legado, impulsar la innovación y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir vinculadas a nuestra cultura agrícola”, afirmó Betancort.
La actuación responde a la necesidad de modernizar unas instalaciones que presentan limitaciones funcionales y estructurales, especialmente en materia de saneamiento, electricidad y fontanería. También busca dar respuesta a la insuficiencia de espacios para desarrollar actividades formativas, técnicas y divulgativas.
Por su parte, el consejero de Paisaje y Soberanía Alimentaria, Samuel Martín, señaló que la licitación marca el inicio de un proceso para convertir el CBAL en un centro más moderno, eficiente y preparado para los retos del futuro.
“Queremos que el Centro de Biodiversidad Agrícola sea un espacio de referencia para la investigación, la formación y la conservación de nuestros recursos fitogenéticos. El proyecto que ahora licitamos deberá combinar sostenibilidad, accesibilidad, integración paisajística e innovación para responder a las necesidades reales del sector primario lanzaroteño”, apuntó Martín.
Entre los objetivos previstos en la futura intervención figuran la mejora de la seguridad estructural de las instalaciones, la adaptación a la normativa de accesibilidad universal, la renovación de las infraestructuras hidráulicas y energéticas, y la creación de espacios más adecuados para la formación, la investigación y la conservación agrícola.
El documento técnico deberá estudiar la rehabilitación de oficinas y aulas polivalentes, la mejora de los invernaderos experimentales, la adecuación de zonas de almacenamiento y maquinaria agrícola, la modernización del banco de germoplasma y de la cámara frigorífica para la conservación de semillas y material vegetal.
También se contempla la restauración de infraestructuras hidráulicas y la implantación de sistemas de aprovechamiento de aguas pluviales, así como la integración de elementos tradicionales vinculados al paisaje agrario de Lanzarote, como muros de piedra volcánica y otras soluciones constructivas respetuosas con el entorno.
La iniciativa adquiere especial relevancia tras la declaración de Lanzarote como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial, SIPAM, otorgada por la FAO en 2025, un reconocimiento internacional que pone en valor la singularidad de los sistemas agrícolas de la isla y la necesidad de garantizar su conservación y transmisión a las futuras generaciones.
Con esta licitación, el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa avanza en la planificación de una infraestructura clave para reforzar la soberanía alimentaria, proteger la biodiversidad agrícola y consolidar el papel del sector primario como parte esencial de la identidad insular.