
Marci Acuña defiende en el Pleno las medidas adoptadas desde 2023 y acusa al anterior gobierno de dejar durante cuatro años sin control efectivo la supervisión sociosanitaria
El consejero de Bienestar Social e Inclusión del Cabildo de Lanzarote, Marci Acuña, compareció este jueves en sesión plenaria para informar sobre las actuaciones realizadas en la residencia Amavir Tías y las medidas impulsadas por el actual grupo de gobierno para corregir las deficiencias detectadas en el centro sociosanitario.
Durante su intervención, Acuña defendió que el Cabildo heredó en 2023 una residencia “en estado deficitario”, marcada por la ausencia de supervisión técnica y por un contrato asistencial desactualizado respecto al perfil real de los residentes.
El consejero aseguró que el anterior grupo de gobierno eliminó en 2020 la Unidad Técnica de Supervisión de plazas sociosanitarias, dejando durante cuatro años “sin control efectivo” el seguimiento del servicio.
“Cuando este grupo de gobierno recupera la unidad y vuelve a supervisar el funcionamiento de la residencia, aparecen deficiencias que llevaban años sin abordarse”, afirmó Acuña durante la comparecencia.
Según explicó, los informes técnicos detectaron problemas relacionados con limpieza, mantenimiento, organización interna y falta de personal suficiente para atender a usuarios con un grado de dependencia mucho mayor al contemplado inicialmente en el contrato.
“El problema de fondo es que el contrato ya no tenía el músculo necesario para disponer de los profesionales que requiere actualmente el centro”, señaló el responsable insular de Bienestar Social, quien recordó que la mayoría de residentes presentan actualmente necesidades asistenciales de medio y alto requerimiento.
Refuerzo de la supervisión y nuevo modelo asistencial
Marci Acuña destacó que una de las primeras medidas adoptadas por el actual grupo de gobierno fue recuperar y reforzar la Unidad Técnica de Supervisión, duplicando personal e intensificando las inspecciones y visitas sin previo aviso a los centros sociosanitarios de la isla.
Además, explicó que el Cabildo reactivó el expediente de modificación contractual para adaptar el servicio al perfil real de los usuarios, incorporando un modelo de atención de medio-alto requerimiento que permita mejorar la asistencia y dimensionar adecuadamente los recursos profesionales.
El consejero recordó también que fue la propia Corporación insular quien solicitó al Gobierno de Canarias la inspección del centro y quien abrió un expediente informativo para esclarecer las incidencias detectadas y exigir medidas correctoras a la empresa adjudicataria.
“Las actas y los informes existen porque este Cabildo decidió volver a supervisar. Lo irresponsable habría sido mirar hacia otro lado”, afirmó.
El expediente concluye que las medidas han corregido las deficiencias
Durante la comparecencia plenaria, Acuña informó de que el órgano instructor del expediente concluye que las medidas correctoras aplicadas han permitido restituir el funcionamiento de la residencia “con garantías adecuadas de atención y cuidado”.
Entre las actuaciones desarrolladas desde 2023 figuran el refuerzo de personal, planes específicos de limpieza y mantenimiento, reorganización de servicios, incremento de inspecciones, reuniones con familias y trabajadores y programas de formación sociosanitaria.
El consejero insistió en que la residencia “merece que todas las administraciones y agentes implicados aunemos esfuerzos para construir el mejor sistema de cuidados posible”, reconociendo que “han existido momentos complejos que debían corregirse”.
“Hay que escuchar las quejas, pero también el trabajo de muchos profesionales y el agradecimiento de las familias. Nuestra obligación es seguir mejorando el servicio y garantizar la mejor atención posible para nuestros mayores”, concluyó.