El nuevo decreto establece cinco modalidades de alojamiento turístico, regula las zonas para autocaravanas y fija los requisitos de seguridad, accesibilidad y funcionamiento.
El Gobierno de Canarias ha aprobado por primera vez una normativa específica para regular los campings y otros alojamientos turísticos al aire libre, con el objetivo de ordenar esta actividad, ofrecer seguridad jurídica y ampliar las posibilidades de diversificación turística en el archipiélago.
El decreto, impulsado por la Consejería de Turismo y Empleo, establece cinco modalidades: campings, áreas de acampada para autocaravanas y caravanas, áreas de pernocta para estos vehículos, zonas de acampada vinculadas a edificaciones rurales aisladas y alojamientos singulares, como yurtas o cabañas en árboles.
La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, destaca que la regulación permitirá responder a una demanda creciente y desarrollar nuevas iniciativas turísticas con garantías de sostenibilidad, calidad y seguridad.
Las autocaravanas podrán pernoctar hasta 72 horas en las áreas habilitadas
Una de las principales novedades es la diferenciación entre el estacionamiento y la acampada de autocaravanas. Las áreas de pernocta estarán destinadas al descanso y permitirán estancias máximas de 72 horas, mientras que el estacionamiento continuará sujeto a las normas de tráfico y a las restricciones de cada lugar.
La normativa también establece requisitos de higiene, suministro de agua, gestión de residuos, seguridad y accesibilidad, adaptados a las características de cada modalidad.
Para abrir estos establecimientos, los promotores deberán presentar una declaración responsable ante el cabildo correspondiente y disponer de las licencias y autorizaciones urbanísticas, ambientales y de seguridad necesarias. El decreto no autoriza la instalación de campings o alojamientos turísticos en cualquier terreno.
La regulación contempla además nuevas posibilidades de alojamiento en el medio rural, siempre que sean compatibles con el planeamiento urbanístico y cumplan las condiciones establecidas.
Los establecimientos que ya estén funcionando dispondrán de cinco años para adaptarse a las nuevas exigencias.
El decreto entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC). Durante ese periodo, la Consejería de Turismo y Empleo desarrollará encuentros informativos en las islas para explicar su aplicación a las administraciones y al sector turístico.