
La empresa considera precipitada y desproporcionada la reversión de bienes y anuncia que ejercerá las acciones legales que le correspondan
Canal Gestión Lanzarote ha mostrado su “más firme disconformidad” con la resolución del contrato y con la ejecución material inmediata de la toma de posesión del servicio del ciclo integral del agua por parte del Consorcio del Agua de Lanzarote.
La compañía sostiene que no concurren las causas que justificarían esta medida y considera que no se han respetado plenamente las garantías procedimentales y de defensa que, según afirma, asisten a la concesionaria.
En un comunicado, Canal Gestión Lanzarote subraya que la resolución del contrato “no es firme”, al encontrarse actualmente dentro del plazo legal para su impugnación. En este sentido, la empresa anuncia que ejercerá todas las acciones que le asisten en Derecho, tanto en vía administrativa como contencioso-administrativa, incluyendo la solicitud de medidas cautelares para suspender los efectos de esta actuación.
La compañía defiende que, en una sociedad democrática, deben respetarse las garantías legales y la seguridad jurídica, y entiende que la actuación llevada a cabo por el Consorcio no se ajusta a esos principios.
Canal Gestión Lanzarote recuerda que había manifestado de forma reiterada su voluntad de seguir prestando el servicio “por responsabilidad”. Sin embargo, señala que la toma de posesión se ha ejecutado con un margen inferior a 24 horas desde la adopción del acuerdo, algo que califica como una actuación “precipitada, desproporcionada y contraria a los principios de seguridad jurídica”.
Según la empresa, este plazo tan reducido ha impedido realizar con las debidas garantías tareas esenciales como la verificación de inventarios, la comprobación del estado de los bienes o la correcta organización de la transición operativa.
Infraestructuras críticas y activos esenciales
Canal Gestión Lanzarote advierte de que la actuación afecta directamente a infraestructuras críticas, sistemas informáticos, bases de datos, contratos, documentación económica, relaciones laborales y otros activos esenciales. La compañía sostiene que la titularidad, afectación, reversibilidad y régimen jurídico de estos elementos no han sido debidamente delimitados.
La empresa deja constancia de que cualquier entrega de bienes, instalaciones o documentación se está realizando “bajo expresa protesta y con total reserva de derechos”, sin que ello suponga, añade, la aceptación de la legalidad de la decisión adoptada ni el reconocimiento de incumplimiento contractual alguno.
Canal Gestión afirma además que resulta “imposible entender el marco jurídico que soporta el acto de apropiación” y asegura que ha solicitado expresamente que no se realice ninguna actuación material sin la presencia de sus representantes.
Pese a reiterar su voluntad de colaboración, la compañía advierte de que no se responsabiliza de las incidencias que puedan producirse a partir de ahora como consecuencia de lo que considera una actuación “incomprensiblemente inmediata y desproporcionada”, sin tiempo para preparar una transición ordenada del servicio.
Por último, Canal Gestión Lanzarote reitera que se reserva el ejercicio de cuantas acciones legales pudieran corresponderle frente a la resolución contractual, la toma de posesión, los actos de ejecución material y cualquier actuación posterior.