
La concejala socialista Cristina Duque advierte de que el desarrollo urbanístico supondría la llegada de más de 1.500 residentes y pondría en riesgo el entorno natural y los servicios de la zona
El PSOE de Arrecife ha denunciado que el nuevo Plan General de la capital contempla un desarrollo urbanístico de 521 viviendas en el entorno de la playa situada entre Playa Honda y la urbanización de El Cable, una actuación que, según los socialistas, amenaza con transformar el paisaje y aumentar la presión sobre las infraestructuras existentes.
La concejala socialista Cristina Duque ha criticado la propuesta impulsada desde el área de Urbanismo, dirigida por Maciot Cabrera, y ha advertido de sus posibles consecuencias para el litoral.
«Estamos ante un macro pelotazo que puede sepultar la playa del Cable bajo el hormigón y el cemento», afirma Duque, quien cuestiona que se plantee un desarrollo de estas dimensiones en una zona de valor natural.
Según los datos facilitados por el PSOE, la actuación contempla 521 viviendas, una superficie de 210.000 metros cuadrados y la posible incorporación de más de 1.500 residentes. La formación señala además que los precios de mercado en el entorno superan los 3.500 euros por metro cuadrado construido.
Duque considera que este crecimiento podría agravar los problemas de servicios que ya soporta la zona, especialmente en las redes de abastecimiento de agua, electricidad, alcantarillado y carreteras.
«¿Para quién se está planificando Arrecife? ¿Para las familias de Lanzarote que no pueden acceder a una vivienda o para promover nuevas construcciones a precios prohibitivos?», cuestiona la concejala.
La representante socialista también critica el impacto territorial que, a su juicio, tendría la actuación. «No podemos sustituir nuestro patrimonio natural por una extensión de urbanizaciones de casas y apartamentos», sostiene.
Finalmente, Duque reclama una planificación urbanística que priorice la protección del territorio y el acceso a la vivienda.
«Lanzarote necesita controlar su crecimiento, proteger su territorio y facilitar el acceso a la vivienda. Lo que no necesita es seguir llenando suelo de construcciones que la mayoría de los vecinos no puede pagar», concluye.