
El PSOE denuncia que el Cabildo pretende decidir sobre 3.163 hectáreas del territorio insular de espaldas a los ayuntamientos, generando incertidumbre entre las administraciones locales
Los alcaldes socialistas de Lanzarote han acusado al presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, de convertir la isla en un destino para la especulación con las energías renovables mediante la implantación de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR).
Los representantes del PSOE sostienen que el proceso se ha impulsado sin planificación, sin consenso y sin contar con los municipios afectados. Según denuncian, el Cabildo pretende decidir sobre 3.163 hectáreas del territorio insular de espaldas a los ayuntamientos.
Los alcaldes socialistas lamentan que haya tenido que transcurrir más de un año para que el presidente insular anuncie ahora que contará con las administraciones locales.
Aseguran que, durante este periodo, el proceso ha estado marcado por anuncios, rectificaciones, cambios de criterio y mensajes contradictorios que han generado incertidumbre entre los municipios, el sector primario y la ciudadanía.
En este contexto, la secretaria general del PSOE de Lanzarote, María Dolores Corujo, ha mantenido durante las últimas semanas una ronda de reuniones con los alcaldes y portavoces socialistas de los municipios afectados.
El objetivo de estos encuentros ha sido conocer las preocupaciones de cada territorio y establecer una posición común en defensa de los intereses de Lanzarote.
“Los municipios no pueden seguir viviendo pendientes de anuncios que cambian constantemente ni enterarse de decisiones que afectan directamente a su territorio a través de los medios de comunicación”, afirmó Corujo.
La dirigente socialista añadió que Lanzarote necesita una planificación rigurosa, consensuada y con garantías que permita ofrecer seguridad a las administraciones y a la ciudadanía.
Corujo recordó que el PSOE siempre ha defendido el desarrollo de las energías renovables, pero insistió en que la transición energética debe realizarse con planificación y participación institucional.
También reclamó que la implantación de estos proyectos respete el paisaje, el sector primario, la seguridad jurídica y la autonomía de los ayuntamientos.
“Las energías renovables son una oportunidad para Lanzarote, pero nunca pueden convertirse en sinónimo de improvisación”, señaló.
Corujo defendió que las decisiones que condicionarán el futuro de la isla deben adoptarse junto a los ayuntamientos, escuchando a los municipios y ofreciendo certezas a la población.
Los alcaldes socialistas consideran que el debate no puede limitarse únicamente a la superficie afectada por las ZAR.
A su juicio, es necesario establecer una planificación estable, transparente y consensuada que evite nuevos cambios de rumbo y garantice la protección del territorio desde el interés general.
El PSOE de Lanzarote afirma que continuará defendiendo un modelo de implantación de las energías renovables compatible con la conservación del paisaje, el desarrollo económico sostenible y la participación real de los municipios en las decisiones que afecten directamente a su futuro.