La Unidad de Prevención y Mediación en la Convivencia (UPMEC) de la Policía Local de Arrecife continúa desarrollando jornadas formativas en el ámbito deportivo dirigidas a personas que trabajan con menores en clubes, actividades de ocio y tiempo libre del municipio.
Estas acciones tienen como objetivo dar a conocer en profundidad el protocolo municipal de prevención de la violencia en el deporte, aprobado por el Ayuntamiento de Arrecife a través de un acuerdo plenario, y que ha permitido el despliegue de esta nueva unidad policial especializada.
Las jornadas se están celebrando en las instalaciones municipales de Argana Alta, junto al Palacio de los Deportes, y ya han contado con la participación de unas 250 personas pertenecientes a distintas disciplinas y entidades deportivas de Arrecife.
Además de las charlas divulgativas, desde la Policía Local se imparten varios talleres obligatorios para las entidades que trabajan con menores, centrados en el cumplimiento del protocolo municipal y en lo establecido en la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia.
A través de esta formación, los asistentes pueden conocer mejor sus obligaciones legales y disponer de herramientas prácticas para actuar ante posibles situaciones de riesgo que afecten a menores dentro del ámbito deportivo y de ocio.
Entre los objetivos de estas sesiones figuran aprender a detectar señales que puedan indicar que un menor sufre una situación de violencia, saber cómo actuar ante una sospecha o indicio, identificar a qué recursos acudir en cada caso y garantizar que el menor reciba la atención y protección adecuada.
El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, responsable directo de la Policía Local, ha subrayado que estas jornadas continuarán desarrollándose hasta que todas las entidades deportivas y de ocio del municipio estén formadas y cumplan con el protocolo municipal.
De este modo, el Ayuntamiento de Arrecife refuerza una iniciativa con la que se sitúa entre las primeras administraciones locales de España en aprobar un protocolo específico de prevención de la violencia en el deporte y en crear una unidad policial especializada, integrada por diez agentes con formación específica.