El alcalde, Alfredo Villalba, reclama al Cabildo que estudie alternativas al trazado ciclista y advierte de los perjuicios que los cortes de carretera ocasionan a vecinos, comercios y restaurantes.
El Ayuntamiento de Haría ha manifestado su oposición al recorrido habitual del segmento ciclista del IRONMAN Lanzarote al considerar que los cortes de carretera dejan varios pueblos del municipio incomunicados durante más de seis horas, afectando a la movilidad de los residentes y a la actividad económica local.
El gobierno municipal sostiene que la celebración de una competición deportiva de estas características debe compatibilizarse con las necesidades de los vecinos y los establecimientos comerciales, y considera que no pueden repetirse cada año las mismas restricciones sin estudiar posibles soluciones.
Esta postura se produce después de que, según el Ayuntamiento, el Cabildo de Lanzarote haya rechazado las dos alternativas planteadas por Haría para modificar el desarrollo de la prueba.
La primera propuesta consistía en estudiar un trazado que concentrara los cortes de tráfico en la carretera LZ-10, evitando afectar simultáneamente a otras vías de comunicación del municipio. La segunda planteaba trasladar el segmento de natación a Arrieta y reorganizar el recorrido para favorecer una mayor participación del norte de la isla en la actividad y los beneficios asociados al evento.
«Haría no está en contra del deporte ni de la celebración del IRONMAN, sino de un recorrido que deja a nuestros pueblos incomunicados durante más de seis horas y que se pretende mantener sin atender las alternativas que hemos planteado», afirma el alcalde, Alfredo Villalba.
El regidor insiste en que «defender esta prueba no puede significar desatender a nuestros vecinos».
Perjuicios para residentes y negocios
El Ayuntamiento advierte de que las restricciones de circulación no afectan únicamente a los desplazamientos particulares, sino también al acceso a los puestos de trabajo, las obligaciones familiares, la llegada de proveedores y la prestación de servicios cotidianos.
En este sentido, considera que informar previamente de los cortes de carretera no soluciona el problema cuando los residentes carecen de alternativas efectivas para entrar o salir de los núcleos afectados durante buena parte de la jornada.
La institución municipal también alerta de las consecuencias económicas para los comercios y restaurantes, que, según sostiene, ven limitada la llegada de clientes, trabajadores y proveedores.
«No se puede hablar de los beneficios de un evento para Lanzarote y obviar lo que ocurre en los pueblos que soportan sus mayores restricciones porque nuestros comercios y restaurantes también forman parte de la economía de la isla», señala Villalba.
El alcalde considera que no es razonable que los establecimientos tengan que asumir cada año las consecuencias de los cierres sin modificaciones en el recorrido ni medidas específicas que compensen los perjuicios.
Haría reclama una negociación con el Cabildo
El gobierno municipal reconoce la necesidad de garantizar la seguridad de los participantes, pero defiende que esta exigencia no debe impedir el estudio de otras alternativas para el circuito ciclista.
Por ello, reclama al Cabildo de Lanzarote que reconsidere su posición y abra una negociación con el Ayuntamiento y la organización del IRONMAN para revisar el recorrido, los tiempos de cierre y las posibilidades de acceso a los pueblos.
Haría mantiene su disposición al diálogo, aunque reitera que no acepta que el trazado habitual continúe en las condiciones actuales, al considerar que la movilidad de los vecinos y la actividad económica del municipio deben tenerse en cuenta en la organización de la competición.