
La campaña arqueológica de 2026 aporta nuevas evidencias sobre los primeros pobladores de la isla y sus intercambios con el mundo romano
La campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada este verano en el yacimiento de El Bebedero, en Teguise, ha sacado a la luz nuevos hallazgos que aportan información relevante sobre las primeras comunidades que habitaron Lanzarote y sus relaciones con las culturas mediterráneas de la Antigüedad.
Entre los principales resultados de los trabajos destaca la finalización de la excavación de un amplio espacio enlosado destinado a captar y conducir el agua de lluvia hacia el aljibe descubierto en 2025.
El conjunto, formado también por decantadores y canalizaciones, constituye, según el equipo investigador, la primera infraestructura hidráulica indígena de este tipo y complejidad registrada en la protohistoria de Canarias.
Su utilización ha sido datada entre los siglos I antes de Cristo y IV después de Cristo y evidencia los conocimientos técnicos que poseían las comunidades indígenas de Lanzarote para captar, conducir y almacenar el agua de lluvia.
La campaña se ha desarrollado durante cuatro semanas desde mediados de julio y ha sido financiada por el Ayuntamiento de Teguise mediante una subvención a la Fundación Canaria Universitaria de Las Palmas.

La intervención ha estado dirigida por el doctor Pablo Atoche Peña, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), y da continuidad a las investigaciones iniciadas en El Bebedero en 1985.
Nuevas pistas sobre los primeros pobladores
Durante los trabajos también se ha completado la documentación de dos habitaciones localizadas en campañas anteriores y se ha alcanzado el estrato arqueológico más profundo del yacimiento.
En este nivel han vuelto a aparecer restos óseos de ovicápridos y fragmentos de cerámica modelada a mano. El equipo ha seleccionado muestras que permitirán intentar determinar con mayor precisión la antigüedad de la presencia humana en El Bebedero, que podría situarse varios siglos antes de la Era.
La alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, destacó “la enorme importancia de continuar respaldando una investigación que nos permite conocer cada vez mejor nuestros orígenes y que está aportando información de gran relevancia no solo para Teguise y Lanzarote, sino para el conjunto de Canarias”.
Cinco siglos de contactos con el mundo romano
Los descubrimientos de El Bebedero, junto a los realizados en el cercano yacimiento de Buenavista, siguen aportando evidencias sobre las relaciones entre las comunidades indígenas de Lanzarote y marinos y mercaderes procedentes del Mediterráneo.
Entre los materiales recuperados se encuentran restos de cabras, ovejas, cerdos y perros, además de fauna marina y aves, cerámicas, cuchillos y otros objetos líticos, molinos, punzones óseos, adornos personales y diferentes objetos metálicos y de vidrio.
Especial relevancia tienen los fragmentos de varios tipos de ánforas romanas datadas entre los siglos II antes de Cristo y IV después de Cristo, que se suman a los encontrados en campañas anteriores.
El equipo investigador considera que el conjunto arqueológico refleja una interacción mantenida durante aproximadamente cinco siglos con gentes procedentes del mundo romano.
Las investigaciones apuntan a posibles intercambios de productos locales, como agua, cecinas o cueros de ganado, por vino y aceite transportados en ánforas, además de objetos de cobre, bronce, hierro y abalorios de vidrio.
Tecnología 3D y drones
La campaña de 2026 también ha incorporado herramientas como el escáner láser 3D, la fotogrametría digital y drones para documentar con precisión la evolución de las excavaciones y las estructuras descubiertas.
Paralelamente, especialistas en arqueología, biología, paleontología y arqueometría trabajan en la identificación y catalogación de los materiales recuperados.
La concejala de Archivo y Patrimonio Histórico de Teguise, Mar Boronat, señaló que “cada nueva campaña confirma el enorme potencial científico de El Bebedero y la importancia de mantener una investigación continuada”.
Los resultados obtenidos refuerzan el valor de El Bebedero y del cercano yacimiento de Buenavista como enclaves fundamentales para reconstruir la historia más antigua de Lanzarote y conocer mejor la adaptación de sus primeras comunidades al territorio y sus relaciones con el mundo mediterráneo.