
Ariagona González critica que las familias fueran avisadas con apenas una semana de antelación y tuvieran que buscar soluciones por su cuenta
El Grupo Socialista en el Cabildo de Lanzarote ha criticado la gestión del cierre del centro de día para mayores que venía funcionando en la calle Gómez Ulla de Arrecife, después de que el Cabildo adquiriera el inmueble en el que se prestaba el servicio.
La portavoz socialista, Ariagona González, denuncia que las familias fueron informadas con apenas una semana de antelación y que algunas tuvieron que buscar por su cuenta una alternativa para sus familiares.
“El Cabildo sabía que estaba comprando un inmueble en el que se prestaba un servicio de atención a personas mayores. Por tanto, tenía tiempo para prever qué iba a ocurrir con sus usuarios y garantizar una alternativa antes de que se produjera el cierre”, señala González.
Según el PSOE, las familias tuvieron conocimiento de la adquisición del inmueble a finales de julio y pocos días después fueron informadas de que el centro cerraría sus puertas el 7 de agosto.
La portavoz socialista considera que existió una falta de planificación por parte del gobierno insular y cuestiona que no se hubiera organizado previamente la continuidad de la atención a los usuarios.
“Decirles que van a ser reubicados no es suficiente. Había que garantizar una alternativa concreta, adecuada y organizada antes de cerrar el centro”, afirma.
González incide además en que la situación se ha producido en pleno mes de agosto, lo que, a su juicio, dificulta todavía más la posibilidad de encontrar recursos alternativos y obliga a las familias a reorganizar en pocos días los cuidados de sus mayores.
“Si el objetivo es mejorar y ampliar los recursos públicos para nuestros mayores, el resultado no puede ser que unas familias se encuentren de repente sin el servicio que venían utilizando y sin tiempo suficiente para organizarse”, sostiene.
La portavoz del Grupo Socialista reclama que cualquier ampliación o reorganización de los recursos públicos para personas mayores se haga con planificación y garantizando previamente la continuidad asistencial.
“Lo mínimo que merecían estas familias era información, tiempo y una solución garantizada. El Cabildo tenía que haber previsto esta situación antes de culminar la operación”, concluye Ariagona González.