
Oswaldo Betancort destaca que el objetivo es mantener Playa Blanca como referente turístico y mejorar la calidad de vida de residentes y trabajadores, mientras Jesús Machín subraya la necesidad de compatibilizar la actividad turística con la mejora del entorno urbano y los servicios
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha sacado a licitación, por un presupuesto base de 450.000 euros, la redacción del nuevo Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad Turística de Playa Blanca.
El documento permitirá definir las actuaciones necesarias para adaptar uno de los principales núcleos turísticos de Lanzarote a las nuevas necesidades urbanísticas, territoriales y turísticas, abordando aspectos como la renovación urbana, los espacios públicos, los equipamientos, la movilidad y la modernización de los establecimientos turísticos.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, señaló que “Playa Blanca ha experimentado una profunda evolución y necesitamos que su planificación avance al mismo ritmo”.
Betancort destacó que el nuevo Plan deberá ofrecer un marco claro para ordenar las actuaciones previstas durante los próximos años. “Queremos que Playa Blanca siga siendo un referente turístico, pero también un espacio de calidad para quienes viven y trabajan en esta localidad”, afirmó.
Por su parte, el consejero de Ordenación del Territorio y Política Territorial, Jesús Machín, explicó que la licitación, con un presupuesto de 450.000 euros, abre “una fase eminentemente técnica que será determinante para conocer con precisión dónde están las principales necesidades y oportunidades de Playa Blanca”.
Machín apuntó que uno de los principales retos será “compatibilizar la actividad turística y económica con la mejora del entorno urbano y de los servicios, teniendo en cuenta también las necesidades de la población residente”.
Renovación y mejora del núcleo turístico
El futuro Plan tendrá entre sus objetivos incentivar la modernización, rehabilitación y renovación de los establecimientos alojativos y de la oferta complementaria, así como favorecer el incremento de su categoría y diversificar la oferta turística.
También contempla la mejora de los espacios libres, los servicios públicos y los equipamientos, además de la creación de una identidad propia basada en las singularidades de Playa Blanca.
Todas las propuestas deberán garantizar su viabilidad técnica, ambiental, económica y financiera, con el objetivo de establecer una hoja de ruta que permita orientar el crecimiento y la transformación del núcleo turístico durante los próximos años.