La institución tramita la suspensión cautelar de estas actividades ante los informes que advierten de daños ambientales. Oswaldo Betancort defiende la necesidad de proteger el territorio y regular la circulación de vehículos motorizados.
El Cabildo de Lanzarote continúa con los trámites administrativos para acordar la paralización cautelar de las excursiones turísticas organizadas en buggies, quads y vehículos tipo safari por suelo rústico de la isla, mientras avanza en la elaboración de una normativa que regule estas actividades y garantice la protección del territorio.
La medida, impulsada desde el Área de Política Territorial y Ordenación del Territorio, responde a los informes técnicos y ambientales que advierten de los efectos negativos que estas excursiones pueden ocasionar sobre el paisaje, los ecosistemas, los caminos tradicionales y determinados elementos del patrimonio cultural de Lanzarote.
La institución insular recuerda que a principios de octubre abrió una consulta pública previa para conocer la opinión de ciudadanos, ayuntamientos, propietarios de terrenos rústicos, organizaciones ecologistas, clubes deportivos y profesionales del sector.
Según el Cabildo, la consulta ha registrado una elevada participación, con numerosas alegaciones, mayoritariamente contrarias al desarrollo de estas actividades en el medio natural.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, defiende la necesidad de adoptar medidas que permitan preservar los valores naturales y patrimoniales de la isla.
«Lanzarote tiene un territorio limitado y especialmente frágil, y debemos actuar cuando existen informes que alertan de afecciones que pueden comprometer su conservación», señala Betancort.
El presidente insiste en que la institución tiene la responsabilidad de garantizar que las actividades turísticas sean compatibles con la normativa y con la conservación del entorno.
«Estamos trabajando para dar una respuesta responsable, basada en criterios técnicos y jurídicos, ante una situación que requiere ordenar estas actividades. La protección de Lanzarote debe ser una prioridad y debemos contar con herramientas eficaces para garantizarla», añade.
Informes técnicos advierten de daños ambientales
El consejero de Política Territorial y Ordenación del Territorio, Jesús Machín Tavío, explica que los informes recabados por distintas áreas técnicas y organismos competentes coinciden en señalar los posibles perjuicios de estas excursiones sobre el territorio insular.
«Como Administración responsable de la ordenación y protección del suelo, debemos actuar con prudencia y responsabilidad para evitar que estos impactos sigan produciéndose», afirma el consejero.
Entre las afecciones identificadas figuran la compactación y erosión del suelo, la pérdida de tierra fértil, el levantamiento de polvo, los daños a cultivos y vegetación autóctona, las molestias a la fauna y la contaminación acústica.
Los informes también advierten del deterioro de caminos e infraestructuras rurales, la aparición de nuevas rodadas y las posibles afecciones a elementos del patrimonio arqueológico y etnográfico.
Según el Cabildo, la ausencia de una red insular de recorridos específicamente autorizados ha favorecido el tránsito de estas excursiones por caminos agrícolas, pistas tradicionales y espacios de valor ambiental, generando molestias a vecinos y agricultores.
El Cabildo estudia una ordenanza insular y rutas autorizadas
Mientras continúa la tramitación de la posible paralización cautelar, la institución trabaja en la definición de un marco normativo que permita ordenar la circulación de vehículos motorizados por suelo rústico.
Entre las alternativas que estudia figura la elaboración de una Ordenanza Insular Provisional, contemplada en la Ley 4/2017 del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, para establecer criterios comunes en toda la isla mientras avanza la tramitación del nuevo Plan Insular de Ordenación.
Asimismo, el Cabildo contempla la posibilidad de establecer una red oficial de rutas para vehículos motorizados, sometida a restricciones específicas que permitan compatibilizar estas actividades con la conservación del territorio.
La institución insiste en que el objetivo es disponer de herramientas jurídicas que permitan regular estas excursiones y evitar nuevas afecciones ambientales, garantizando al mismo tiempo criterios homogéneos para toda Lanzarote.