
El servicio realizó en 2025 más de 51.500 estudios de biopsias, citologías, pruebas intraoperatorias y autopsias clínicas
El servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa ha incrementado su actividad asistencial más de un 23% en los últimos años, consolidando su papel como área clave en el diagnóstico de enfermedades y en la orientación de los tratamientos médicos.
Los laboratorios del servicio realizaron durante 2025 un total de 51.549 estudios diagnósticos de muestras tomadas a pacientes, entre biopsias, citologías, estudios intraoperatorios y autopsias clínicas. La cifra supone un notable aumento respecto a 2022, año en el que se llevaron a cabo 41.763 estudios.
Según el centro hospitalario, este crecimiento está relacionado con el aumento de la actividad quirúrgica del Molina Orosa, la implantación y desarrollo de programas de cribado poblacional y la consolidación de técnicas avanzadas de diagnóstico. Entre los estudios más frecuentes destacan las biopsias de piel y las biopsias endoscópicas de distintos órganos del aparato digestivo.
Para responder a esta mayor demanda asistencial, el servicio ha incorporado en los últimos años dos facultativos especialistas en Anatomía Patológica y dos técnicos superiores en Anatomía Patológica y Citodiagnóstico. Actualmente, el equipo está formado por quince profesionales y cuenta con equipamiento de tecnología avanzada incorporado recientemente para continuar mejorando la calidad diagnóstica.
La responsable del servicio, Odaly García, destaca que la ampliación de la plantilla y la incorporación de nuevos recursos tecnológicos permiten consolidar un modelo asistencial eficiente y ofrecer respuestas ágiles y seguras tanto a los pacientes como a los profesionales de otros servicios clínicos que dependen de los diagnósticos de Anatomía Patológica.

Un servicio clave para el diagnóstico de enfermedades
El equipo de Anatomía Patológica desempeña una labor fundamental en el diagnóstico de enfermedades mediante el análisis de tejidos, células y órganos. Su trabajo resulta esencial para identificar patologías como el cáncer, tipificar lesiones, establecer pronósticos y orientar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Para ello, los profesionales del laboratorio realizan estudios macroscópicos y microscópicos de tejidos, biopsias líquidas y citologías, junto a técnicas complementarias especializadas que permiten obtener diagnósticos precisos e identificar biomarcadores esenciales para la medicina personalizada.
Asimismo, el servicio participa de forma decisiva en los principales programas de cribado poblacional, como los de cáncer colorrectal, cáncer de mama y cribado cervicovaginal para la detección del virus del papiloma humano. En estos programas, el análisis anatomopatológico resulta determinante para la detección precoz de lesiones y tumores en fases iniciales.
El laboratorio también dispone de capacidad para analizar de forma inmediata muestras procedentes de intervenciones quirúrgicas. Este procedimiento permite estudiar la muestra mediante técnicas de congelación durante la propia operación y comunicar los resultados al equipo quirúrgico en tiempo real, facilitando la toma de decisiones durante la intervención.