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La séptima campaña arqueológica trata de confirmar la existencia de más pozos en el yacimiento y avanza en el estudio de nuevos espacios de la antigua ciudad de San Marcial del Rubicón
El equipo multidisciplinar que trabaja en el yacimiento arqueológico del Rubicón avanza en su séptima campaña de excavaciones con el objetivo de localizar nuevas estructuras relacionadas con el uso del agua y ampliar el conocimiento sobre cómo era la vida en la antigua ciudad de San Marcial del Rubicón.
La investigación está dirigida por los arqueólogos María del Cristo González, Esther Chávez, Nona Perera, Luis Alejandro García y Miguel Ángel Hervás, con la participación del Gobierno de Canarias, las dos universidades públicas canarias y el Ayuntamiento de Yaiza.
El equipo científico centra ahora parte de sus trabajos en confirmar o descartar la existencia de nuevos pozos, cuya presencia aparece mencionada en fuentes escritas de los siglos XVI y XVII y en testimonios orales contemporáneos.
Además de los cuatro pozos ya conocidos, existen referencias que apuntan a que pudo haber entre seis y siete en total, en una zona del barranco que fue intensamente explotada durante aquellos siglos.
El alcalde de Yaiza, Óscar Noda; la concejala de Patrimonio, Silvia Santana; y el concejal de Parque Móvil, Rubén Arca, visitaron esta semana el yacimiento y agradecieron el trabajo de las personas implicadas en el proyecto, en el que también participan la empresa Baraka Arqueólogos y estudiantes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de La Laguna.
El equipo ha localizado varias estructuras que, en el estado actual de las investigaciones, todavía no pueden ser identificadas como pozos, aunque sí se ha determinado que están relacionadas con el uso del agua.
En el ecuador de esta séptima campaña, que tiene una duración de cinco semanas, las excavaciones se concentran especialmente en el eje acuífero del barranco.
Nuevos espacios de investigación
La campaña no se limita, sin embargo, al estudio de las estructuras relacionadas con el agua.
Este año, el equipo decidió no volver a abrir zonas ya excavadas, como los espacios domésticos o las fortificaciones, y concentrar sus esfuerzos en localizar nuevas áreas con funciones diferentes a las identificadas hasta ahora.
Siguiendo las huellas del estudio geofísico realizado durante los dos primeros años de campaña, los arqueólogos abrieron una zona próxima a la caseta utilizada para guardar las herramientas de trabajo.
Los primeros indicios apuntan a que este espacio pudo utilizarse como depósito de cal vinculado al horno descubierto hace dos años.
El equipo trabaja además en el área que los profesores Antonio Tejera y Eduardo Aznar denominaron la ‘Plaza de la Catedral’, donde hasta el momento se han localizado principalmente evidencias correspondientes a usos más recientes.
El objetivo de las excavaciones es continuar profundizando hasta determinar qué función tuvo este espacio durante la época de la ciudad de San Marcial del Rubicón, considerado el primer asentamiento europeo de Canarias en el siglo XV.