El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa abrirá una consulta pública para conocer la opinión de la ciudadanía sobre la regulación del tránsito de buggies, quads, motos de trial, enduro, cross y otros vehículos similares en el medio natural de la isla.
La iniciativa, impulsada por el Área de Ordenación del Territorio y Política Territorial, estudia establecer un marco insular único que permita restringir o prohibir el tránsito recreativo y turístico de estos vehículos por pistas de tierra y suelo rústico.
La consulta permanecerá abierta durante un mes a través del portal web del Cabildo y estará dirigida a ayuntamientos, propietarios de suelo rústico, organizaciones ecologistas, clubes deportivos, empresas y profesionales del turismo activo y ciudadanía en general.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, señala que “Lanzarote tiene un territorio limitado y especialmente frágil, y tenemos la responsabilidad de actuar ante actividades que están generando daños y molestias en distintos puntos de la isla”.
Betancort añade que los informes técnicos aportan argumentos para avanzar en una regulación común y dotar a la isla de herramientas que permitan actuar con seguridad jurídica.
Por su parte, el consejero de Ordenación del Territorio y Política Territorial, Jesús Machín, considera necesario evitar que una misma actividad encuentre regulaciones diferentes según el municipio por el que discurra.
“Animamos a colectivos, sectores implicados y ciudadanía a participar masivamente en la consulta y hacer llegar sus aportaciones”, señala Machín.
La propuesta contempla la posibilidad de prohibir el tránsito recreativo y turístico de estos vehículos por pistas de tierra y suelo rústico, permitiendo que este tipo de actividad pueda desarrollarse en recintos específicamente acotados y preparados para ello.
Impactos sobre el territorio
Según los informes técnicos del Cabildo, el uso turístico de buggies y quads puede generar efectos como compactación y erosión del suelo, pérdida de suelo fértil, levantamiento de polvo, afecciones a cultivos y vegetación autóctona, molestias a la fauna, contaminación acústica, nuevas rodadas, impacto paisajístico y posibles afecciones al patrimonio arqueológico y etnográfico.
La vía preferente que estudia el Cabildo es la elaboración de una Ordenanza Insular Provisional, que permitiría fijar criterios homogéneos para el suelo rústico mientras continúa la tramitación del nuevo Plan Insular de Ordenación.
También se analizará la alternativa de establecer una Red Oficial de Rutas a motor altamente restringida.
Las aportaciones podrán presentarse durante un mes a partir del día siguiente a la publicación de la consulta en el portal web del Cabildo.