
Jorge Peñas advierte de que el cierre de las instalaciones supone “una claudicación inaceptable ante los intereses privados” y reclama garantías públicas para mantener el modelo geriátrico del centro
Izquierda Unida Canaria ha mostrado su rechazo al anunciado traslado de parte de la actividad del Hospital Insular de Lanzarote al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, una medida que la formación considera un paso hacia el “desmantelamiento” de este centro sanitario y sociosanitario histórico de la isla.
El coordinador insular de IUC, Jorge Peñas, ha calificado la decisión como “una claudicación inaceptable ante los intereses privados” y como “un ataque frontal a los derechos fundamentales de la ciudadanía lanzaroteña, especialmente de las personas mayores”.
Desde la formación recuerdan que el Hospital Insular de Lanzarote cuenta con una trayectoria de 75 años de servicio ininterrumpido en la atención a la tercera edad y representa, según defienden, “un patrimonio social y sanitario insustituible” para la isla.
IUC sostiene que el traslado del servicio de Geriatría a un módulo anexo del Hospital Doctor José Molina Orosa, conocido popularmente como “el hospitalito”, no responde a una planificación asistencial rigurosa, sino a una estrategia de abandono progresivo del edificio histórico de Arrecife.
La organización critica que, aunque la Consejería de Sanidad justifica el traslado por las deficiencias estructurales y de seguridad del inmueble, el presupuesto de la Comunidad Autónoma de Canarias para este ejercicio no contempla, según IUC, una partida económica específica ni un proyecto técnico definido para la rehabilitación integral del Hospital Insular.
Para Jorge Peñas, esta ausencia de ficha financiera pone en duda el carácter provisional de la medida. “Sin calendario, sin financiación y sin proyecto de rehabilitación, lo que se presenta como una solución temporal puede convertirse en un cierre definitivo”, advierte.
IUC defiende que el Hospital Insular ofrece un modelo asistencial singular en Canarias, basado en la atención geriátrica especializada, la rehabilitación, el tratamiento de la fragilidad y el acompañamiento integral de las personas mayores dependientes.
La formación destaca que el centro no funciona como una planta hospitalaria convencional, sino como un recurso terapéutico especializado en el que se combinan atención médica, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, psicología y dinamización sociocultural.
En este sentido, IUC alerta de que el traslado forzoso a una estructura modular de carácter genérico puede desvirtuar este modelo de cuidados. La formación asegura que el nuevo espacio no fue diseñado para acoger de manera integral la cartera de servicios de Geriatría y advierte de las posibles consecuencias para pacientes, profesionales y programas formativos.
Asimismo, Izquierda Unida Canaria vincula esta decisión con una política de “privatización y mercantilización” de los servicios públicos por parte de Coalición Canaria y el Partido Popular. La organización señala directamente al presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, y al consejero de Bienestar Social, Marciano Acuña, como responsables políticos de una estrategia que, a su juicio, degrada el hospital público para justificar posteriormente la externalización de servicios sociosanitarios.
IUC también expresa su preocupación por la ubicación del Hospital Insular, en una zona costera de alto valor estratégico en Arrecife, junto a la marina deportiva. La formación considera que la reducción progresiva de la actividad asistencial en el inmueble alimenta las sospechas sobre un posible interés especulativo en torno a estos terrenos públicos.
Peñas reivindica, además, la necesidad de impulsar un “equivalente social al REF canario” que compense la doble insularidad en derechos básicos como la sanidad, la dependencia y la educación. Según afirma, Lanzarote y La Graciosa no pueden seguir sufriendo una merma crónica en sus servicios públicos, ni depender de desplazamientos a otras islas o de la sanidad privada para recibir una atención adecuada.
Izquierda Unida Canaria exige la paralización inmediata de cualquier traslado que no cuente con un calendario vinculante, una ficha financiera consignada por el Gobierno de Canarias y un proyecto de rehabilitación integral aprobado con la participación de profesionales, usuarios y familiares.
La formación también respalda la movilización ciudadana en defensa del Hospital Insular y recuerda que la campaña de recogida de firmas promovida por colectivos profesionales y ciudadanía supera ya los 11.000 apoyos.
Desde IUC hacen un llamamiento a las fuerzas progresistas, sindicatos y movimientos vecinales de Lanzarote para defender la continuidad pública del Hospital Insular, impedir cualquier operación especulativa sobre el edificio y consolidar un sistema público de cuidados que garantice la dignidad y el bienestar de las personas mayores de la isla.