
Marcos Bergaz reclama “máxima transparencia, legalidad y compensar al interés general” y critica que la propuesta mantenga dos parcelas hoteleras y descarte destinar la 232 a vivienda
El PSOE de Teguise ha cuestionado la forma y el contenido de la propuesta planteada para tratar de legalizar el denominado esqueleto urbanístico de la parcela 216 de Costa Teguise, después de que el Pleno municipal aprobara iniciar el trámite de evaluación ambiental de una modificación puntual del planeamiento.
La iniciativa salió adelante con los votos del Gobierno municipal formado por Coalición Canaria, Partido Popular y el exconcejal de Vox.
El portavoz socialista, Marcos Bergaz, sostiene que cualquier solución para esta estructura debe abordarse “con máxima transparencia, dentro de la legalidad, garantizando la igualdad y compensando al interés general”.
“Cualquier solución debe supeditarse a la transparencia, la igualdad, la legalidad y la defensa del interés general”, afirma Bergaz.
El dirigente socialista recuerda que su grupo ha defendido anteriormente el derribo de este tipo de estructuras y señala que, en el caso de la parcela 216, si esa posibilidad ya no fuera viable por haber prescrito, una eventual legalización debería incluir garantías para el interés público.
“Hemos defendido el derribo, tal y como conseguimos en otros casos; o, de no ser posible, como al parecer ocurre con la parcela 216 por haber prescrito dicha posibilidad, su legalización, pero siempre con máxima transparencia, dentro de la legalidad y con una compensación al interés público”, señala.
Críticas por la falta de información
El PSOE reprocha además al Gobierno local que, a su juicio, no haya explicado suficientemente una propuesta que considera de gran complejidad urbanística, técnica y jurídica.
Bergaz afirma que fue su formación la que dio a conocer inicialmente la tramitación de la modificación puntual y critica que el expediente llegara al pleno para iniciar el trámite ambiental sin que, según sostiene, se explicara previamente su contenido en profundidad a la oposición y a la ciudadanía.
“Así, desde luego, se alimentan las dudas de propios y extraños”, sostiene.
El portavoz socialista añade que su grupo ha reclamado en distintas ocasiones una mayor transparencia tanto al anterior como al actual Gobierno municipal.
Dos parcelas hoteleras
El PSOE centra también sus críticas en los cambios de uso planteados para las parcelas 216 y 232.
Según explica Bergaz, la parcela 216, donde se encuentra el esqueleto, tenía originalmente uso extrahotelero y ahora se propone convertirla en hotelera. Por su parte, la parcela 232, que ya tenía uso hotelero y que inicialmente se planteaba destinar a residencial, mantendría finalmente su calificación hotelera.
“En definitiva, con la propuesta planteada nos encontramos con dos parcelas de uso hotelero donde inicialmente había una hotelera y otra extrahotelera, descartándose finalmente la posibilidad de destinar la parcela 232 a uso residencial. Y esto nos parece especialmente relevante en un contexto de emergencia habitacional como el que vive Lanzarote”, señala Bergaz.
El portavoz socialista defiende que, cuando sea urbanística y jurídicamente posible, se estudie la transformación de suelo turístico en residencial.
“Lanzarote no necesita más camas turísticas, pero sí más viviendas para la gente”, afirma.
El grupo socialista cuestiona asimismo que se recurra a una modificación puntual para resolver esta situación concreta y considera que debería haberse abordado dentro de una revisión general del Plan General.
Según la información recogida en la propuesta, la modificación afecta a la parcela 216, junto al Hotel Playa Verde, y plantea cambiar su uso de extrahotelero a hotelero. La edificabilidad aumentaría de 15.316 a 23.334 metros cuadrados y las plazas pasarían de 388 a 500.
A cambio, se reduciría la edificabilidad de otra parcela hotelera situada por encima de la avenida de Las Palmeras, que pasaría de 22.000 a 13.982 metros cuadrados, mientras que sus plazas bajarían de 471 a 299, manteniendo su uso hotelero.
“Queremos que se resuelva el problema, pero no de cualquier manera. Legalidad, transparencia, igualdad y compensación al interés general deben ser las condiciones irrenunciables de cualquier solución”, concluye Bergaz.