El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha valorado la aprobación definitiva por parte del Gobierno de Canarias del proyecto de restauración ambiental de los márgenes de la carretera LZ-3, Circunvalación de Arrecife.
La actuación cuenta con un presupuesto base de licitación de 1.520.212,40 euros y un plazo de ejecución previsto de 12 meses.
El proyecto trasladará al terreno algunas de las directrices recogidas en el Informe Biocrit y en el Pacto por el Paisaje de Lanzarote, especialmente en lo relacionado con la mejora paisajística de márgenes, enlaces y rotondas mediante especies autóctonas, materiales adaptados al entorno y soluciones de bajo consumo hídrico.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, considera que la aprobación permitirá intervenir en uno de los principales accesos a Arrecife.
“Esta aprobación es una buena noticia para Lanzarote porque permite pasar de la planificación a una intervención concreta en uno de los principales accesos a Arrecife”, señala.
Betancort destaca además la colaboración entre el Cabildo y el Gobierno de Canarias para ejecutar una actuación que busca mejorar tanto la imagen de la vía como su integración ambiental.
Revegetación, picón negro y pantallas acústicas
El proyecto contempla la restauración y revegetación de los márgenes y enlaces de la circunvalación, así como la retirada del rofe rojo y su sustitución por picón negro.
También incluye la instalación de pantallas acústicas en las zonas próximas a viviendas, la limpieza de márgenes, la retirada de residuos y restos vegetales y la eliminación de especies exóticas.
A estas actuaciones se suman una red de riego independiente, sistemas de drenaje sostenible, el uso de piedra basáltica y la instalación de pantallas antideslumbramiento en la mediana.
El consejero de Paisaje y Reserva de la Biosfera, Samuel Martín, señala que el proyecto constituye “un ejemplo claro de cómo la planificación ambiental del Cabildo termina traduciéndose en actuaciones concretas sobre el territorio”.
Martín destaca que la utilización de especies adaptadas, la eliminación de elementos con impacto visual y el uso de materiales como el picón negro o la piedra basáltica responden a criterios vinculados con la identidad paisajística de Lanzarote.
La orden autonómica aprueba de manera definitiva el proyecto después de obtener los informes favorables de supervisión técnica y comprobación ambiental emitidos el pasado 24 de agosto.