El Presa Canario volvió a tener protagonismo en las Fiestas de San Ginés con la recuperación del Concurso Monográfico dedicado a una de las razas más representativas del Archipiélago, una cita que llevaba varias ediciones sin celebrarse.

El encuentro tuvo lugar este sábado en el Parque Ramírez Cerdá y reunió a criadores, propietarios, aficionados y amantes de esta raza canaria. La actividad fue organizada por la Concejalía de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Arrecife, que dirige Jacobo Lemes, en colaboración con el Club Lanzaroteño del Presa Canario.
Lemes destacó la importancia de recuperar esta cita dentro de las fiestas patronales de la capital y señaló que supone también “recuperar una parte de nuestras tradiciones y de nuestro patrimonio”, además de promover el respeto a los animales y la tenencia responsable.
El concejal agradeció especialmente la implicación del Club Lanzaroteño del Presa Canario, así como la participación de propietarios, profesionales, voluntarios y todas las personas que hicieron posible el desarrollo de la jornada.
Durante el concurso, los ejemplares fueron valorados en las distintas categorías por el juez José Serpa, mientras que José Hernández prestó apoyo técnico a los participantes en materia de presentación y manejo de los animales. La organización contó además con la comisaria Rosi Hernández y con la colaboración de la veterinaria municipal Paula Sosa.
Desde el Club Lanzaroteño del Presa Canario mostraron su satisfacción por el desarrollo de una jornada que, según señalaron, fue “mucho más que una competición”, al convertirse en un punto de encuentro entre personas unidas por su afición y su compromiso con la conservación, mejora y promoción de la raza.
El colectivo destacó además la importancia de continuar trabajando durante todo el año en aspectos como la cría responsable, los cuidados, el entrenamiento y la participación en actividades que permitan preservar las características del Presa Canario y favorecer su conocimiento entre la ciudadanía.
En el apartado competitivo, Rembux I’m Tirma, propiedad de Azarias Alvarez, fue elegido Mejor Ejemplar Absoluto del concurso.