El Ayuntamiento de Teguise ha mostrado su indignación y preocupación ante los recientes actos vandálicos registrados en diferentes espacios y equipamientos públicos del municipio.
El último episodio se ha producido en uno de los senderos recientemente rehabilitados de Costa Teguise, donde una farola solar instalada el pasado 13 de julio fue derribada y despojada de su placa solar y del sistema de iluminación apenas dos semanas después de su colocación.
La luminaria formaba parte del nuevo equipamiento incorporado a los senderos de Costa Teguise, junto con bancos y papeleras, dentro de una actuación destinada a recuperar estos espacios para el paseo y disfrute de residentes y visitantes.
Este hecho se suma a los daños ocasionados en el merendero vecinal de La Villa y a las pintadas realizadas en los baños públicos de Costa Teguise y La Mareta.
La alcaldesa de Teguise, Olivia Duque, ha condenado estos comportamientos y ha recordado que la reposición de los elementos dañados supone un nuevo gasto para las arcas municipales.
«Cada banco, cada papelera, cada luminaria y cada espacio público que se mejora se paga con recursos de todos. Cuando alguien destroza un equipamiento municipal, no está perjudicando a una institución, sino directamente a sus vecinos», ha señalado.
Duque ha hecho también un llamamiento a la responsabilidad colectiva para proteger y conservar los espacios comunes.
«El Ayuntamiento seguirá invirtiendo para mejorar el municipio, pero es imprescindible contar con la implicación de toda la ciudadanía para conservar un patrimonio que pertenece a todos», ha afirmado.
Por su parte, la concejala de Turismo, Urbanismo y Playas, Rita Hernández, ha lamentado que instalaciones recientemente puestas al servicio de la población sean objeto de este tipo de daños.
«No podemos normalizar estas conductas, porque cada destrozo supone un perjuicio y un coste que asumimos entre todos», ha manifestado.
El Ayuntamiento de Teguise ha solicitado además la colaboración ciudadana para esclarecer los hechos. Las personas que hayan presenciado alguno de estos actos o dispongan de información pueden comunicarlo a la Policía Local o al propio Consistorio.
«Romper, pintar o robar un equipamiento público no es una gamberrada sin consecuencias. Es deteriorar nuestro municipio y perjudicar a nuestros propios vecinos», ha concluido Rita Hernández.