La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud ha activado el aviso de nivel 1, amarillo, por riesgo para la salud debido a las altas temperaturas en los siete municipios de Lanzarote.
El aviso afecta a Arrecife, Haría, San Bartolomé, Teguise, Tías, Tinajo y Yaiza ante la previsión de un episodio de temperaturas extremas durante los próximos días.
Según la información disponible este viernes 31 de julio, está previsto que el aviso amarillo se mantenga durante el fin de semana en las zonas MeteoSalud de Lanzarote, Fuerteventura, el norte de Gran Canaria y La Gomera.
Este nivel supone un riesgo leve para las personas vulnerables, especialmente menores de cuatro años, mujeres embarazadas, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas o problemas respiratorios, cardiovasculares o renales.
También deben extremar las precauciones quienes realizan trabajos o actividades físicas intensas al aire libre, las personas que viven solas o sin hogar y quienes toman determinados medicamentos.
Salud Pública ha informado de la situación a los dispositivos asistenciales y sociosanitarios, así como al resto de departamentos e instituciones implicadas en el Plan de vigilancia y prevención frente al calor de Canarias.
Posible entrada de calima
La previsión apunta también a la entrada de calima en altura durante los próximos días, especialmente en las islas orientales y en las zonas elevadas.
Aunque no se espera una afectación importante de la calidad del aire en las zonas costeras más pobladas, la calima puede empeorar los síntomas relacionados con el calor, reducir la humedad y alterar la percepción de la temperatura real.
Recomendaciones ante el calor
Sanidad recomienda beber agua y líquidos con frecuencia, sin esperar a tener sed, y evitar el alcohol, las bebidas energéticas, las azucaradas y aquellas con cafeína.
También aconseja consumir comidas ligeras, como frutas, verduras y ensaladas, y prestar especial atención a las personas mayores, menores, embarazadas y otras personas vulnerables.
Durante las horas centrales del día se debe limitar la exposición al sol, utilizar ropa ligera y holgada y evitar actividades físicas intensas o prolongadas en el exterior.
En el interior de las viviendas se recomienda mantener las estancias frescas, reducir el uso de aparatos que generen calor y refrescarse con agua.
Entre los síntomas relacionados con el calor se encuentran la sed intensa, debilidad, mareos, fatiga, náuseas, dolor de cabeza, calambres musculares, fiebre y palpitaciones.
Ante síntomas graves, como desmayos, convulsiones, pérdida de consciencia o un empeoramiento importante del estado general, se debe solicitar atención sanitaria inmediata.