
El Cabildo destaca el valor científico del Geoparque durante el entrenamiento en la isla del astronauta de la ESA Pablo Álvarez
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha reivindicado el valor del Geoparque Mundial UNESCO de Lanzarote y Archipiélago Chinijo como espacio de conservación geológica, investigación y divulgación científica durante un encuentro celebrado en Tinguatón con el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) Pablo Álvarez.
La visita se enmarca en PANGAEA, el programa de entrenamiento de la ESA que prepara a los astronautas para desarrollar trabajos científicos y geológicos sobre el terreno en futuras misiones de exploración a la Luna y Marte.
Durante el encuentro participaron el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort; el consejero de Geoparque, Samuel Martín; la responsable del proyecto PANGAEA de la ESA, Loredana Bessone, y el astronauta Pablo Álvarez.

Según el Cabildo, las características volcánicas de Lanzarote convierten a la isla en un entorno de especial interés para el estudio de la geología planetaria y para el entrenamiento en terrenos basálticos y procesos geológicos vinculados a futuras misiones espaciales.
Oswaldo Betancort destacó que “es un orgullo que Lanzarote vuelva a ser escenario de un programa de formación de la Agencia Espacial Europea y que nuestros paisajes volcánicos sirvan para preparar a los astronautas que participarán en futuras misiones de exploración”.
El presidente añadió que “esta colaboración nos permite mostrar al mundo que Lanzarote no solo posee un patrimonio natural extraordinario, sino que es también un territorio de conocimiento, investigación e innovación. La protección de nuestra geología es una responsabilidad con las generaciones futuras y, al mismo tiempo, una oportunidad para contribuir a proyectos científicos que amplían las fronteras del conocimiento humano”.
Un Geoparque para conservar y conocer
El consejero de Geoparque, Samuel Martín, explicó que “un Geoparque no es simplemente un espacio donde encontramos volcanes o paisajes singulares. Es un territorio donde se preserva la geología, se protege el patrimonio que explica nuestro planeta y se promueve su conocimiento a través de la investigación, la educación y la divulgación”.
Martín destacó además que “que la ESA elija Lanzarote para formar a sus astronautas demuestra el valor científico de nuestro territorio. Aquí podemos estudiar procesos volcánicos, analizar la relación entre el volcanismo y el agua y comprender mejor fenómenos que también han tenido importancia en la evolución de otros cuerpos planetarios, como Marte”.

“El mejor sitio del mundo”
El astronauta Pablo Álvarez subrayó durante el encuentro que “Lanzarote es el mejor sitio del mundo para aprender a ser los ojos y las manos de los científicos en la Luna y Marte”.
Por su parte, la responsable de PANGAEA, Loredana Bessone, puso en valor “el alto nivel de conservación y protección que tiene la isla de Lanzarote” y explicó que los entrenamientos permiten preparar a los astronautas para interpretar el terreno, realizar recorridos geológicos, identificar y recoger muestras y trabajar coordinadamente con los equipos científicos en tierra.
La formación realizada en Lanzarote forma parte de un itinerario de varias semanas que incluye distintas localizaciones de interés geológico en Europa. Según el Cabildo, el paisaje volcánico de la isla, sus terrenos basálticos y la diversidad de sus estructuras geológicas consolidan a Lanzarote como un enclave de referencia para el entrenamiento en geología planetaria.