Juventudes Socialistas de Lanzarote y La Graciosa ha denunciado que el sistema de becas del Gobierno de Canarias continúa sin responder a las necesidades reales de los estudiantes de las islas no capitalinas.
La organización considera que las ayudas autonómicas “no son ni ágiles, ni útiles, ni suficientes” para garantizar la igualdad de oportunidades entre quienes cursan estudios universitarios en Canarias.
El secretario de Organización de Juventudes Socialistas de Lanzarote, José Carlos Roger, señaló que estudiar fuera de la isla obliga a muchas familias a afrontar unos gastos difíciles de asumir.
“Quienes estudian fuera de Lanzarote se enfrentan a una auténtica odisea para encontrar una habitación o un piso compartido en Gran Canaria o Tenerife, con alquileres cada vez más elevados”, afirmó.
Roger valoró como positivo el adelanto del plazo para presentar las solicitudes, aunque advirtió de que esta medida resulta insuficiente si las ayudas no llegan cuando las familias deben afrontar los primeros gastos del curso.
Entre esos costes se encuentran la fianza del alquiler, el primer mes de vivienda, los desplazamientos y la matrícula universitaria.
“De poco sirve abrir antes la convocatoria si las ayudas no llegan cuando realmente hacen falta”, aseguró.
Defensa de la universidad pública
Juventudes Socialistas criticó también que el Ejecutivo autonómico mantenga, a su juicio, una financiación insuficiente para las universidades públicas mientras facilita la implantación de nuevos centros privados.
La organización sostiene que no puede hablarse de igualdad de oportunidades si se debilita el sistema público y se favorece un modelo al que solo pueden acceder quienes disponen de mayores recursos económicos.
Asimismo, lamentó que la Consejería de Universidades no haya impulsado medidas específicas para atender la realidad de los estudiantes de Lanzarote y del resto de islas no capitalinas.
Por ello, reclama un sistema de becas con cuantías adaptadas al coste real de estudiar fuera de la isla de residencia, un abono que coincida con el inicio del curso y una financiación suficiente para las universidades públicas canarias.
“La educación debe ser un derecho, no un privilegio condicionado por la isla en la que hayas nacido”, concluyó José Carlos Roger.