
El viceconsejero del Gabinete del Presidente del Gobierno de Canarias, Octavio Caraballo: “Quienes gestionamos el reto migratorio en primera línea debemos participar de las decisiones”
El Consejo Europeo de Refugiados y Exiliados (ECRE) advierte de que garantizar los derechos y las garantías procesales de las personas migrantes, especialmente de los menores y de los colectivos vulnerables, será uno de los grandes desafíos derivados de la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo.
Así lo recoge un informe elaborado por esta entidad, que agrupa a más de un centenar de organizaciones europeas que trabajan con personas migrantes y refugiadas, tras una visita realizada a Canarias el pasado mes de enero.
Durante su estancia en las islas, representantes del ECRE mantuvieron encuentros con el Gobierno de Canarias para analizar la situación de los menores migrantes y las dificultades existentes para afrontar su acogida con todas las garantías.
Entre los principales problemas abordados figuran la saturación de los centros, la falta de solidaridad entre comunidades autónomas y la necesidad de reforzar los recursos destinados a proteger el interés superior del menor en un territorio fragmentado y ultraperiférico como Canarias.
El ECRE reconoce que el pacto europeo puede ofrecer algunas oportunidades para agilizar los procedimientos de asilo, mejorar la evaluación de situaciones de vulnerabilidad y atender a las personas con necesidades especiales.
Sin embargo, advierte también de importantes riesgos relacionados con la capacidad del sistema para afrontar los procedimientos fronterizos y disponer de la infraestructura de acogida necesaria en regiones como Canarias.
El viceconsejero del Gabinete del Presidente del Gobierno de Canarias, Octavio Caraballo, insiste en que el Pacto Europeo de Migración y Asilo necesita “más solidaridad, mayor financiación, protección real a los menores y contemplar la dimensión atlántica de la migración”.
Caraballo considera además imprescindible que las regiones fronterizas tengan participación directa en la definición de las políticas migratorias europeas.
“Quienes gestionamos el reto migratorio en primera línea debemos participar de las decisiones”, afirma.
El representante del Ejecutivo autonómico sostiene también que los primeros meses de aplicación del acuerdo han puesto de manifiesto dificultades para responder de manera global a situaciones de elevada presión migratoria.
Traslados más ágiles desde Canarias
El informe del ECRE considera que los traslados de migrantes desde Canarias hacia la Península deberían continuar realizándose con la mayor agilidad posible para evitar que la presión sobre el sistema de acogida se concentre de forma desproporcionada en las regiones fronterizas.
La entidad advierte además de la necesidad de evitar que las personas permanezcan durante largos periodos en situaciones de incertidumbre o limbo administrativo.
Esta es también una de las preocupaciones expresadas por el Gobierno de Canarias ante la aplicación del nuevo pacto.
Según el Ejecutivo autonómico, el Reglamento de Triaje podría permitir que las personas migrantes permanezcan en las islas hasta seis meses, frente a periodos mucho más reducidos antes de la entrada en vigor del nuevo sistema.
“No podemos convertir al Archipiélago en un territorio de espera e incertidumbre para quienes llegan huyendo de una situación difícil”, señala Caraballo.
Menores no acompañados, uno de los principales retos
El Consejo Europeo de Refugiados y Exiliados reconoce que España cuenta con una estructura institucional desarrollada en materia de asilo y acogida, así como con una inversión sostenida para ampliar recursos y reforzar las garantías de los procedimientos.
No obstante, el informe detecta todavía problemas estructurales tanto en los procedimientos de asilo como en los sistemas de acogida y protección de menores.
Entre ellos se encuentran el acceso tardío a la información sobre el derecho de asilo, los retrasos en la presentación de solicitudes, deficiencias en los servicios de interpretación y dificultades relacionadas con la calidad de las entrevistas y los mecanismos de control.
La situación de los menores migrantes no acompañados continúa siendo, según el ECRE, uno de los ámbitos más críticos.
El organismo señala que, pese a los esfuerzos realizados por las administraciones, persisten medidas de emergencia, diferencias en las condiciones de acogida y dificultades para garantizar traslados ágiles, personal suficiente y estándares homogéneos de protección infantil.
Entre sus recomendaciones, el ECRE plantea que todas las personas que lleguen por vía marítima reciban desde el primer momento información clara sobre su derecho a solicitar protección internacional y que se establezcan mecanismos formales para registrar su intención de pedir asilo desde las primeras fases de llegada.