El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa estudia nuevas fórmulas para conectar mejor la actividad turística con el comercio de la isla y conseguir que una mayor parte del gasto de los visitantes repercuta en mercados, comercios y empresas locales.
Con este objetivo, el consejero de Comercio y Consumo, Armando Santana, ha mantenido en Málaga distintas reuniones con representantes de la Asociación de Hosteleros de Málaga, la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol, Turismo y Planificación Costa del Sol y la Cámara de Comercio de Málaga.
Durante estos encuentros se analizaron experiencias relacionadas con la creación de rutas gastronómicas vinculadas al producto local, alianzas entre hoteles, restaurantes y comercios, digitalización de mercados y pequeñas empresas y herramientas para conocer mejor los hábitos de consumo de los visitantes.
Santana señala que Lanzarote debe aprovechar mejor el impacto económico del turismo para generar actividad en el comercio local.
“No se trata únicamente de atraer visitantes, sino de lograr que conozcan nuestros productos, nuestros mercados, nuestra gastronomía y nuestros comercios, y que ese gasto se distribuya por nuestra economía local”, afirma.
El consejero considera que algunas de las experiencias desarrolladas en Málaga y la Costa del Sol podrían servir de referencia para Lanzarote, siempre adaptándolas a las características del tejido empresarial insular.
“No podemos entender el turismo y el comercio como dos realidades separadas. Son sectores que se necesitan mutuamente y que, trabajando de forma coordinada, pueden ofrecer al visitante una experiencia más completa y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para nuestras empresas”, añade.
Como resultado de esta agenda de trabajo, las entidades participantes han acordado avanzar en la organización de un encuentro en Lanzarote a finales de este año, con el objetivo de compartir algunas de estas experiencias con empresas y comercios de la isla.
Entre las líneas que el Cabildo pretende seguir estudiando figuran la transformación digital, el análisis de los hábitos de consumo y la creación de propuestas que conecten la gastronomía, el comercio y la oferta turística.
Según Santana, el objetivo final es que “el éxito turístico de Lanzarote tenga cada vez una mayor capacidad para generar actividad, empleo y riqueza en nuestros comercios y empresas”.