
Tras concluir la fase de análisis técnico, el Cabildo abrirá una ronda de reuniones con los siete ayuntamientos para incorporar sus propuestas antes de remitir el documento al Gobierno de Canarias
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha concluido la fase de trabajo técnico desarrollada durante las últimas semanas para avanzar en la definición de la nueva propuesta insular de las Zonas de Aceleración para Renovables (ZAR).
Durante este proceso han participado los colegios profesionales, la Cámara de Comercio de Lanzarote y La Graciosa y las áreas del Cabildo vinculadas con la planificación territorial, ambiental, energética e hídrica, además de Patrimonio, Geoparque y Reserva de la Biosfera.
Tras finalizar esta ronda de reuniones, la institución insular convocará ahora a los siete ayuntamientos de Lanzarote para incorporar sus aportaciones y cerrar el documento que posteriormente se remitirá al Gobierno de Canarias.
El proceso se abrió después de que el Ejecutivo autonómico retirara la cartografía inicial de las ZAR, lo que permitió replantear la propuesta con criterios de protección territorial, menor ocupación del suelo y prioridad para los espacios ya transformados.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, señaló que la institución quiere que los municipios participen en la definición del documento antes de trasladarlo al Gobierno autonómico.
“Nuestro objetivo es que la transición energética se haga desde el consenso, con planificación y respetando la singularidad de nuestra isla”, afirmó.
Betancort añadió que Lanzarote defiende un modelo propio que concentre las instalaciones en las zonas de menor impacto y garantice que los beneficios de la transformación energética reviertan en la ciudadanía.
Menos de 200 hectáreas
El consejero insular de Energía, Miguel Ángel Jiménez, explicó que la propuesta prioriza los terrenos públicos y los espacios ya transformados para desarrollar una energía renovable pública, ordenada y con retorno social.
El documento reduce la superficie inicialmente prevista desde las 3.163 hectáreas planteadas en el primer borrador hasta menos de 200 hectáreas, aproximadamente el 0,25 % del territorio insular.
Las futuras instalaciones se concentrarían principalmente en cubiertas de edificios públicos, aparcamientos, infraestructuras y terrenos degradados.
La propuesta contempla además un parque fotovoltaico en el entorno del centro penitenciario de Tahíche, cuya producción se destinaría prioritariamente al ciclo integral del agua.
Según Jiménez, el primer proyecto estará vinculado precisamente a este servicio esencial, con el objetivo de avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética.
Con las reuniones que se abrirán ahora con los ayuntamientos, el Cabildo pretende culminar una propuesta insular consensuada que compatibilice la transición energética con la protección del paisaje, el territorio y los sectores estratégicos de Lanzarote y La Graciosa.