
El Servicio Integral del Agua avanza en la creación de su nueva estructura organizativa después de dos semanas de gestión pública y destaca la implicación de sus 205 trabajadores
El Servicio Integral del Agua de Lanzarote y La Graciosa continúa avanzando en el proceso de transición iniciado el pasado 2 de junio, cuando el Consorcio del Agua asumió directamente la gestión del ciclo integral del agua en ambas islas.
Durante las dos primeras semanas de esta nueva etapa, los trabajos se han centrado en garantizar la continuidad de un servicio esencial y en construir progresivamente la estructura organizativa, técnica, administrativa e informática necesaria para asumir las funciones que hasta ahora desarrollaba el anterior operador.
Entre las actuaciones realizadas destaca la asunción de más de un centenar de contratos, expedientes y servicios relacionados con la operatividad diaria del sistema.
Estos procedimientos afectan al funcionamiento de las infraestructuras, los suministros, los trabajos de mantenimiento, los servicios técnicos, la atención a los usuarios y las actuaciones ordinarias necesarias para garantizar la prestación del servicio en Lanzarote y La Graciosa.
El proceso de transición se está desarrollando de forma simultánea a la gestión diaria del abastecimiento, el saneamiento y el resto de servicios vinculados al ciclo integral del agua. Una situación que, según señala la entidad, exige una coordinación permanente entre las diferentes áreas, capacidad de adaptación y una respuesta rápida ante las necesidades que van surgiendo.
Desde el Servicio Integral del Agua aseguran que la prioridad continúa siendo garantizar la continuidad de la prestación, mantener activos los canales de atención a la ciudadanía y avanzar hacia una gestión «ordenada, responsable y eficaz».
En este sentido, permanecen operativos la oficina virtual, los teléfonos de atención al cliente, las oficinas presenciales y los mecanismos establecidos para comunicar averías e incidencias, así como para presentar consultas y reclamaciones.
La transición también está permitiendo analizar las distintas áreas operativas del servicio con el objetivo de identificar posibles mejoras, optimizar los recursos disponibles y estudiar alternativas que permitan avanzar hacia una mayor continuidad y eficiencia.
El Servicio Integral del Agua reconoce que el sistema hidráulico insular presenta desafíos estructurales que requieren planificación, inversiones, coordinación técnica y tiempo. Por este motivo, se están evaluando medidas organizativas y operativas dirigidas a mejorar la gestión de los recursos y reducir progresivamente las afecciones que puedan producirse en determinadas zonas.
La entidad ha querido reconocer expresamente la colaboración de los 205 trabajadores que fueron asumidos por el Consorcio del Agua de Lanzarote y La Graciosa.
Según destaca el servicio, la implicación de la plantilla está siendo fundamental para mantener la actividad diaria, recuperar dinámicas de confianza y facilitar la construcción de esta nueva etapa bajo una dirección pública.
También se agradece la disposición de las empresas proveedoras y colaboradoras, cuya respuesta está permitiendo mantener la operatividad y desarrollar la transición con la menor afección posible para la ciudadanía.
El objetivo de esta nueva etapa es consolidar una estructura pública sólida, moderna y eficaz que pueda responder a los retos presentes y futuros relacionados con la gestión del agua en Lanzarote y La Graciosa.
El Servicio Integral del Agua continuará informando sobre los avances del proceso y asegura que mantendrá como prioridades la transparencia, la continuidad de la prestación y la atención a los usuarios.