
“El PP cuestiona la imparcialidad del autor del informe, José Manuel Corbacho Palacios (ARMHEX)”
El Partido Popular reafirmó hoy su intención de impulsar “hasta el final” la reposición de la cruz de la Plaza de Las Palmas, en Arrecife. La formación sostiene que el monumento, además de su significado religioso, se ha consolidado con el paso del tiempo como parte del patrimonio histórico y cultural de la capital, por lo que —una vez concluidas las obras de remodelación— “debe volver a su lugar”.
Desde el PP recalcan que la cruz “no es un símbolo falangista ni del franquismo”, sino una representación de raíces cristianas “profundamente arraigadas” en la sociedad lanzaroteña. En caso de no reponerse, advierten, se incurriría en “un nuevo atentado contra el patrimonio histórico de la ciudad”, extremo en el que aseguran “no van a participar”.
El partido apunta, además, al valor emocional e identitario del conjunto para los vecinos de Arrecife, más allá del contexto original de su instalación. En esta línea, defiende la aplicación de la Ley de Memoria Democrática para una resignificación o reinterpretación que evite su desaparición, una opción que —según afirman— no ha sido suficientemente explorada en los análisis técnicos realizados.
Uno de esos informes, encargado por el Cabildo, fue elaborado por el jurista y sociólogo José Manuel Corbacho Palacios, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX) y miembro del Comité de Valoración de Memoria Histórica de la Diputación de Badajoz. El PP cuestiona su imparcialidad, alegando que su trayectoria pública “revela una orientación ideológica clara”. “Es como si al presidente del Real Madrid le preguntaran cuál es el mejor equipo del mundo”, ironizan fuentes populares, para sostener que el autor “difícilmente puede ofrecer una valoración objetiva” en este asunto.
Los populares instan al Cabildo de Lanzarote y al Ayuntamiento de Arrecife a buscar una solución técnica y jurídica que permita devolver el monumento a la Plaza de Las Palmas con las debidas garantías de resignificación y contextualización, “preservando un elemento que forma parte del acervo histórico y sentimental de la ciudad”.