
La cosecha, una de las más cortas de los últimos años, destaca por la calidad de la uva y su expresión enológica con más de 1,5 millones de botellas elaboradas
La añada 2025 de los Vinos de Lanzarote ha sido calificada como “muy buena” por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen, tras el análisis realizado en el acto anual de calificación celebrado en la Casa Museo del Campesino.
La valoración se realizó a partir de la cata de 23 vinos de distintas bodegas de la isla —blancos secos, rosados, tintos y semidulces— que alcanzaron una puntuación final de 17,5 puntos, destacando especialmente por el óptimo estado sanitario de la uva, su concentración y su expresión enológica.

La campaña de 2025 se caracteriza por haber sido una de las más cortas de los últimos años, con una recogida de 843.000 kilos de uva y una producción de 1.502.656 botellas. Pese a la reducción en volumen, el sector ha logrado mantener un alto nivel de calidad, consolidando el prestigio de los vinos de la isla.
Actualmente, la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote cuenta con 1.821 viticultores inscritos, 33 bodegas activas y 1.889 hectáreas de viñedo en producción, lo que refleja la importancia del sector vitivinícola en la economía y el paisaje insular.

Durante el acto, el presidente del Consejo Regulador, Jorge Rodríguez, destacó que esta añada demuestra que “la calidad no depende únicamente de la cantidad”, subrayando el esfuerzo y el conocimiento del sector para mantener su identidad incluso en campañas complejas.
Por su parte, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, puso en valor el trabajo de viticultores y bodegas, destacando que el vino de Lanzarote “vuelve a demostrar que, incluso en la adversidad, la calidad se mantiene”. Asimismo, trasladó un mensaje de optimismo ante las previsiones de la vendimia de 2026 y recordó el apoyo institucional al sector, con ayudas al cultivo en hoyo que superan los 627.000 euros.
El acto incluyó además la proyección de la docuficción Tras el Volcán y finalizó con una degustación de vinos y productos locales, reforzando el valor cultural, económico y patrimonial de la viticultura lanzaroteña.