
Oswaldo Betancort: “El Cabildo no concede licencias de obra; esa es competencia de los ayuntamientos, y quien diga lo contrario está engañando a la ciudadanía”
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, ha salido al paso de las críticas del PSOE para aclarar que la Institución insular no concede licencias urbanísticas ni autoriza la construcción de establecimientos turísticos, y ha acusado a los socialistas de trasladar “una interpretación incorrecta” de los acuerdos adoptados en el Consejo de Gobierno.
“Se está faltando a la verdad. El Cabildo no da licencias de obra ni decide qué se construye. Esa es una competencia exclusiva de los ayuntamientos”, afirmó Betancort, quien insistió en que los expedientes recientemente aprobados corresponden a procedimientos reglados de clasificación turística.
El presidente explicó que estos trámites están sujetos a normativa y no implican decisiones discrecionales sobre la creación de nuevas plazas. “Cuando un proyecto cumple los requisitos técnicos, la administración tiene la obligación de tramitar su clasificación, pero eso no supone autorizar su ejecución”, señaló.
En este sentido, subrayó la diferencia entre la clasificación turística de un establecimiento y la concesión de licencias urbanísticas, recordando que estas últimas corresponden a los ayuntamientos y son las que permiten, en su caso, ejecutar los proyectos.
Betancort también hizo referencia a su etapa como alcalde de Teguise, donde, según indicó, se impulsaron medidas para reducir la capacidad alojativa en Costa Teguise mediante la desclasificación de camas turísticas y la transformación de complejos en uso residencial.
Frente a las críticas del PSOE, el presidente insular apuntó a la gestión socialista en otros municipios y aseguró que “quienes hoy critican son los mismos que están concediendo licencias para nuevos hoteles desde los ayuntamientos”.
Por último, Betancort defendió la necesidad de abordar el debate turístico “con rigor y conocimiento de las competencias de cada administración”, advirtiendo de que “generar confusión no contribuye a resolver los retos de la isla”.