
Oswaldo Betancort enmarca la iniciativa en las políticas de cuidados y Nori Machín destaca que facilitará el acceso a transporte, cultura y comercio
El Cabildo de Lanzarote ha aprobado por unanimidad el reglamento inicial del nuevo Carnet del Mayor, una iniciativa pionera dirigida a mejorar la calidad de vida de las personas mayores de Lanzarote y La Graciosa.
La medida, impulsada por la Institución que preside Oswaldo Betancort, tiene como objetivo fomentar el envejecimiento activo mediante un sistema de ventajas y descuentos en ámbitos como el transporte, la cultura o el comercio, apoyado en la colaboración entre administraciones públicas y empresas privadas.
Durante la sesión plenaria, la consejera del Área del Mayor y Relaciones Intergeneracionales, Nori Machín, explicó que este nuevo documento responde a la necesidad de “cumplir con nuestros mayores”, destacando el papel de una generación que ha contribuido al desarrollo de la isla.
Por su parte, el presidente del Cabildo subrayó que esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia insular para reforzar las políticas de cuidados y atención a las personas mayores, recordando otras acciones impulsadas durante el mandato, como la futura residencia de mayores de Tahíche, los convenios con entidades del tercer sector o la creación del Consejo Insular del Mayor.
Machín puso en valor que el nuevo reglamento permitirá a las personas mayores “participar con más facilidad en propuestas culturales, realizar sus compras o acceder al transporte sin que suponga una barrera”, en referencia a las ventajas que ofrecerá el carnet.
Un catálogo abierto de servicios y beneficios
El reglamento contempla la creación de un catálogo dinámico de entidades y servicios adheridos, configurando una red de colaboración destinada a facilitar el acceso a la oferta de ocio, bienestar y consumo para este colectivo.
El objetivo es que el Carnet del Mayor funcione como una herramienta similar a otras ya existentes para jóvenes, facilitando el acceso a recursos y oportunidades en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Tras esta aprobación inicial, el reglamento deberá continuar ahora su tramitación administrativa hasta su aprobación definitiva y posterior puesta en marcha.