
Oswaldo Betancort defiende que “Lanzarote está en un momento de avance”, mientras Jesús Machín destaca que empresas y autónomos representan “libertad, seguridad y bienestar real” para la isla
Lanzarote continúa consolidando su fortaleza económica con un crecimiento sostenido del tejido empresarial y del trabajo autónomo. Según los últimos datos de la Agencia Tributaria, correspondientes al primer trimestre de 2026 y difundidos por la Cámara de Comercio de Lanzarote, la isla alcanza un total de 13.500 empresarios, de los cuales 7.454 son autónomos y 6.046 sociedades.
La distribución por municipios refleja el peso de las principales zonas económicas. Arrecife lidera con 4.480 empresas, seguida de Tías (2.167), Teguise (1.933) y Yaiza (1.517). Por su parte, San Bartolomé cuenta con 1.314 empresas, Tinajo con 463 y Haría con 373.
Estos datos confirman la evolución positiva del tejido productivo insular, con presencia en sectores clave como los servicios, la construcción, la industria y la agricultura. A ello se suma el aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social, que alcanzaron las 78.550 en 2025, frente a las 76.645 del año anterior, evidenciando la creación de empleo y la consolidación del mercado laboral.
El consejero de Empleo del Cabildo de Lanzarote, Jesús Machín, subraya que “cuando hablamos de empresas y emprendedores hablamos de libertad, de seguridad y de bienestar real”, destacando además el peso del trabajo autónomo, “muy por encima de la media nacional”.
Por su parte, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, valora estos indicadores como resultado de una estrategia sostenida en el tiempo. “Lanzarote está en un momento de avance: crece en actividad económica y en iniciativa empresarial. Pero estos datos no son fruto de la casualidad, sino del trabajo coordinado para generar condiciones favorables al desarrollo”, afirma.
Betancort insiste en que el reto ahora pasa por consolidar un modelo equilibrado: “no se trata solo de crecer, sino de hacerlo con más valor añadido, apostando por la diversificación y reforzando sectores estratégicos como el turismo y el sector primario”.
Asimismo, advierte de los desafíos que aún afrontan empresas y autónomos, especialmente en materia fiscal y regulatoria, señalando la necesidad de seguir avanzando hacia un entorno más favorable a la inversión y al emprendimiento en la isla.