El Cabildo de Lanzarote ha prohibido la circulación de tráfico pesado en la carretera LZ-10, en el tramo conocido como las curvas de Malpaso, en el municipio de Haría, por motivos de seguridad.
La medida, que ya ha entrado en vigor, afecta a vehículos de más de 5,5 toneladas y gran longitud, y responde a los riesgos detectados en la vía, como desprendimientos, inestabilidad de los taludes y fisuras en la calzada.
De forma paralela, la Corporación insular ha adjudicado la redacción del proyecto para la mejora integral de este tramo, con el objetivo de reforzar la seguridad vial, corregir las deficiencias existentes y optimizar la circulación en uno de los puntos más sensibles de la red viaria de la isla.
El contrato ha sido adjudicado a una empresa especializada por un importe cercano a los 50.000 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses, periodo en el que se definirán las soluciones técnicas necesarias para la intervención.
El consejero de Obras Públicas, Jacobo Medina, destacó que esta actuación supone un paso importante para resolver una problemática histórica, subrayando que las decisiones adoptadas responden a criterios técnicos y a la necesidad de garantizar la seguridad de los usuarios de la vía.
Coordinación institucional y sectorial
La decisión ha sido abordada en coordinación con el Ayuntamiento de Haría, el sector del transporte y los turoperadores, con el objetivo de dar una respuesta consensuada a una situación que venía siendo objeto de preocupación desde hace años.
El alcalde de Haría, Alfredo Villalba, valoró la colaboración institucional para avanzar en una solución a esta demanda vecinal, mientras que representantes del sector del transporte destacaron la importancia de la medida para mejorar la seguridad en este tramo.
Desde el Cabildo insisten en que esta actuación permitirá avanzar hacia una red viaria más segura y adaptada a las necesidades actuales, garantizando la conectividad con el norte de la isla.