El portavoz de Unidos por Lanzarote (UPL), Laureano Álvarez, ha asegurado que el actual gobierno del Cabildo de Lanzarote ha entrado en el final de su ciclo político, a pesar de manejar el mayor presupuesto de la historia de la institución, cifrado en más de 209 millones de euros.
Según Álvarez, “es el fin de un ciclo político en el Cabildo con 209 millones de euros de presupuesto y ninguna solución estructural, lo que demuestra que el problema no es el dinero, sino quién gobierna Lanzarote”. El portavoz de UPL considera que el gobierno insular utiliza estos recursos “para mantener el poder, no para solucionar los problemas”, confirmando, a su juicio, el colapso del modelo actual: “más gasto y peores resultados”.
Desde Unidos por Lanzarote se denuncia que, pese al incremento constante de los presupuestos, la isla continúa empeorando en aspectos clave como el acceso a la vivienda, la atención a la emergencia social, el colapso de las infraestructuras básicas, el abandono del sector primario y la ausencia de una estrategia real de diversificación económica. “Nunca en la historia del Cabildo se había manejado tanto dinero y nunca Lanzarote había estado tan desbordada, tan tensionada socialmente y tan mal planificada”, sostiene Álvarez.
UPL también critica la forma en que se han aprobado las cuentas insulares, denunciando un recorte de los plazos de presentación de enmiendas y una merma del debate democrático. “Cuando un gobierno gobierna bien, no tiene miedo al debate. Cuando gobierna mal, corre”, afirma el portavoz, quien considera que esta actitud evidencia a un ejecutivo “agotado, a la defensiva y desconectado de la ciudadanía”.
Para la formación, los presupuestos están diseñados para sostener estructuras políticas y no para transformar la isla, con inversiones fragmentadas, sin una estrategia insular clara ni proyectos de futuro reconocibles. Frente a ello, Unidos por Lanzarote propone un modelo basado en prioridades claras y evaluables, inversión social con impacto real, defensa efectiva del territorio y de la gente, y un gobierno “desde Lanzarote y para Lanzarote”.
“Estos presupuestos no inauguran una etapa, sino que cierran definitivamente un ciclo político que ya no da más de sí. Han tenido años, han tenido mayoría y han tenido recursos históricos, y aun así no pueden explicar por qué Lanzarote está peor. Eso tiene un nombre: fracaso político”, concluye Laureano Álvarez.