
Armando Santana: “Los bonos no solo generan ventas inmediatas, sino que atraen nuevos clientes y refuerzan la confianza en el comercio de cercanía”
El programa Bonos Consume Lanzarote, impulsado por el Cabildo de Lanzarote a través del Área de Comercio, se consolida como una herramienta eficaz para dinamizar el tejido comercial de la isla, según confirma el Estudio de Evaluación del Impacto Económico y Social realizado tras la edición de 2025.
El informe, elaborado a partir de una muestra representativa de un centenar de comercios de Lanzarote y La Graciosa, analiza de forma rigurosa los efectos reales del programa sobre las ventas, la captación de clientes y la actividad comercial, combinando metodología cuantitativa y cualitativa.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, destaca que los resultados “demuestran que Bonos Consume Lanzarote es una iniciativa alineada con las necesidades reales del comercio local y con una base técnica sólida que respalda su continuidad como política pública”.
Por su parte, el consejero de Comercio, Armando Santana, subraya que “los bonos no solo generan ventas en el corto plazo, sino que ayudan a atraer nuevos clientes y a reforzar la confianza en el comercio de cercanía, algo fundamental para mantener vivos nuestros barrios y municipios”.
Los datos reflejan que una amplia mayoría de los establecimientos participantes incrementó sus ventas durante la campaña y consiguió nuevos clientes gracias al programa. Además, los comercios valoran positivamente la visibilidad que ofrece Bonos Consume Lanzarote al comercio local y su capacidad para estimular el consumo en momentos clave del año.
El estudio también destaca la buena valoración del funcionamiento operativo del programa. La inscripción, la gestión y el canje de los bonos son percibidos como procesos sencillos y accesibles, incluso para los microcomercios. La claridad de la información, la organización general y los tiempos de cobro reciben igualmente valoraciones favorables.
“Era fundamental que el sistema fuese fácil de usar y no supusiera una carga administrativa para los comercios. Este informe confirma que vamos en la dirección correcta”, señala Santana.
Uno de los aspectos más relevantes es el alto grado de aceptación del programa: de forma prácticamente unánime, los establecimientos manifiestan su deseo de que Bonos Consume Lanzarote se repita cada año, y una amplia mayoría ve con buenos ojos que pueda desarrollarse más de una edición anual.
El informe aporta además recomendaciones para futuras ediciones, como su lanzamiento en meses estratégicos como septiembre o marzo, una duración óptima de entre uno y dos meses y la necesidad de mantener la simplicidad del sistema y la agilidad en los pagos. También identifica áreas de mejora para facilitar el acceso a colectivos con menor competencia digital y para equilibrar el impacto entre municipios.
“El reto ahora es seguir perfeccionando el programa para que llegue a más personas y comercios, manteniendo su esencia: apoyar al comercio local y fomentar el consumo de proximidad”, concluye el consejero.