El Ayuntamiento de San Bartolomé ha culminado la elaboración y aprobación en Pleno de la Ordenanza Reguladora del Voluntariado Municipal de Mayores, una norma que permitirá consolidar y dar continuidad a un modelo de voluntariado basado en el acompañamiento, la participación activa y la creación de redes de apoyo entre personas mayores del municipio.
El alcalde, Isidro Pérez, destacó que “este proyecto es el resultado de escuchar y aprender de lo vivido durante la pandemia, convirtiendo una respuesta de emergencia frente a la soledad en una política estable que promueve la participación, el bienestar emocional y la cohesión social”.
Por su parte, la concejala de Mayores, Carmen Medina, subrayó que “muchas personas mayores nos trasladan su necesidad de seguir sintiéndose útiles y activas, y este voluntariado permite canalizar esa energía y experiencia en beneficio del municipio, creando comunidad”.
La ordenanza tiene su origen en el trabajo desarrollado durante la pandemia de la COVID-19, cuando el Ayuntamiento puso en marcha un servicio de atención a la soledad no deseada mediante llamadas periódicas y seguimiento individualizado a personas mayores en situación de aislamiento. Esta experiencia permitió detectar nuevas realidades sociales y avanzar hacia un modelo más amplio de atención y participación, incorporando progresivamente a las personas mayores a las actividades del Área del Mayor.
El Ayuntamiento señala que, además, se ha observado un incremento de personas mayores de 60 años que acceden a la jubilación o prejubilación manteniendo un alto nivel de actividad y que, en ocasiones, afrontan sentimientos de pérdida de utilidad social tras abandonar la vida laboral. Ante este escenario, el consistorio apuesta por un voluntariado entre iguales, en el que las propias personas mayores puedan acompañar y apoyar a otros mayores, reforzando los vínculos comunitarios.
Entre las principales modificaciones incorporadas en la actualización de la ordenanza, se elimina cualquier referencia a bonificaciones, descuentos o reembolsos de gastos, apostando por un modelo de voluntariado más claro y centrado en la participación altruista. También se establece la renovación automática del carné de voluntariado, evitando trámites innecesarios y facilitando la continuidad de las personas participantes.
Con esta medida, el Ayuntamiento de San Bartolomé reafirma su apuesta por un envejecimiento activo, digno y participativo, situando a las personas mayores como protagonistas de la vida comunitaria y reforzando políticas públicas orientadas a mejorar la calidad de vida y la cohesión social en el municipio.