La Asociación de Custodia del Territorio Papacría ha solicitado al Cabildo de Lanzarote la creación de una licencia específica para regular la recolección de la trufa del desierto (Papacría – Terfezia canariensis), ante la creciente presión que, según advierten, está sufriendo este recurso natural en distintos puntos de la isla.
El colectivo alerta de que la cosecha masiva y no regulada del hongo está provocando degradación ambiental en ecosistemas especialmente frágiles, como las zonas de jable, donde esta especie se desarrolla de forma natural.
Según explican desde la asociación, la recolección de papacría ha sido tradicionalmente una práctica puntual y respetuosa, ligada a años en los que las condiciones meteorológicas favorecen su aparición. Sin embargo, en los últimos años se ha detectado una mayor afluencia de personas en su búsqueda, fenómeno que atribuyen en parte a la difusión en redes sociales y al efecto multiplicador que estas generan.
“Esta masificación está generando dinámicas de presión sobre el territorio claramente perjudiciales para el medio natural, sin criterios adecuados de manejo del hongo ni respeto por la fragilidad de los ecosistemas donde se desarrolla”, señalan desde la asociación.
Entre las medidas propuestas por el colectivo figura la creación de un marco regulador específico para la recolección recreativa, que contemple licencias destinadas al autoconsumo para residentes y establezca un límite máximo diario de recolección por persona.
Asimismo, recomiendan prohibir el uso de herramientas de labranza como azadas o picos, apostando por métodos de extracción más selectivos mediante el uso de pinchos o pequeños cuchillos, así como la obligación de reponer la tierra y cerrar el hoyo tras la extracción, con el objetivo de proteger el micelio del hongo y las raíces de la planta hospedadora (Helianthemum canariense).
Entre otras recomendaciones, la asociación plantea el uso de cestas o recipientes aireados no plásticos, que favorezcan la dispersión natural de esporas durante el transporte, y propone también la prohibición de la recolección en Espacios Naturales Protegidos y en zonas sensibles para la avifauna.
El colectivo considera además necesario impulsar acciones de formación y sensibilización ambiental, como charlas sobre buenas prácticas para las personas interesadas en obtener la licencia de recolección, así como campañas informativas dirigidas al sector de la restauración con el fin de fomentar un consumo responsable.
La asociación Papacría ha invitado también al resto de colectivos ecologistas y ambientales de la isla a sumarse a esta iniciativa de concienciación para proteger este recurso natural.
“Somos conscientes de que la recogida masiva del hongo y los daños ecosistémicos que provoca es una preocupación compartida por otros colectivos. Desde la unión y el trabajo coordinado podremos llegar a más conciencias y cambiar estas prácticas tan lesivas”, concluyen desde la entidad.