El Grupo Coalición Canaria (CC) en el Cabildo de Lanzarote llevará al próximo pleno insular una moción para frenar el impacto negativo que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y MERCOSUR podría tener sobre el sector primario de la isla y del conjunto de Canarias.
El acuerdo UE–MERCOSUR, aprobado el pasado mes de diciembre y actualmente pendiente del pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, contempla una amplia liberalización comercial que afectaría de forma directa a producciones agrícolas y ganaderas estratégicas para Canarias, como el plátano, el vino, la ganadería o determinados cultivos básicos.
Desde Coalición Canaria se alerta de que este tratado supondría una grave competencia desleal para los productores europeos y, de manera especial, para los de las Regiones Ultraperiféricas, al permitir la entrada de productos procedentes de terceros países que no están sometidos a las mismas exigencias sanitarias, ambientales, laborales y de bienestar animal que sí cumplen las explotaciones canarias.
“Estamos ante un acuerdo que puede convertirse en la puntilla definitiva para muchas explotaciones agrícolas y ganaderas de Canarias, que ya soportan una enorme carga normativa y unos costes de producción muy superiores”, señaló el portavoz de Coalición Canaria en el Cabildo de Lanzarote, Samuel Martín.
Defensa de cláusulas espejo y compensaciones
La moción plantea que el Cabildo de Lanzarote inste al Gobierno de España a trasladar a la Unión Europea la necesidad de establecer medidas compensatorias específicas para el sector agrario canario, así como garantizar que todas las importaciones cumplan estrictamente con los estándares europeos de calidad, sanidad y seguridad alimentaria.
“No podemos aceptar acuerdos comerciales que exijan cada vez más a nuestros agricultores mientras se permite competir en desigualdad de condiciones con producciones de terceros países”, afirmó Martín, quien subrayó que “sin cláusulas espejo no hay reciprocidad ni justicia para el sector primario”.
Coalición Canaria también reclama una evaluación detallada del impacto del acuerdo en las Regiones Ultraperiféricas, teniendo en cuenta las particularidades estructurales del campo canario, caracterizado por el pequeño tamaño de las explotaciones y su papel clave en el equilibrio territorial, ambiental y social.
“Defender a nuestros agricultores y ganaderos es defender el territorio, el paisaje y la soberanía alimentaria de Canarias. No vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras se pone en riesgo nuestro modelo productivo”, concluyó el portavoz nacionalista.